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El paraíso gibraltareño, según un «stand» del propio gobierno del Peñón

El paraíso gibraltareño, según un «stand» del propio gobierno del Peñón

No son más que simples folletos, pero reflejan las teclas que pulsa Gibraltar a la hora de promocionarse. En la estantería del «stand» del Peñón en la conferencia política del Partido Conservador, celebrada estos días en Manchester, dos prospectos parecen ir especialmente al grano. Uno editado por el despacho Baker Tilly enumera lo que denominan como «hechos fiscales de Gibraltar». Entre ellos, un 10% de impuesto de sociedades (30% en España) solo sobre aquellos beneficios generados en Gibraltar, un 1% de tributo para las empresas de juegos online, la inexistencia del IVA, y una larga lista de deducciones fiscales por hijos, por estudios o por seguros médicos.

Nadie paga más del 25% por el IRPF, asegura un despacho de abogados

En el apartado del impuesto sobre la renta, los abogados se encargan de destacar que «todos los contribuyentes pagarán el impuesto a un tipo general efectivo no superior al 25%», con especial consideración a quienes disponen de rentas más altas. Así, según el folleto, quienes ganan entre 30.000 y 48.000 euros tributan por el equivalente al IRPF con un tipo de 25%, un 28% para quienes declaran ingresos entre 40.000 y 125.000.

A partir de ahí, el trato fiscal mejora a medida que crecen las rentas. Quienes ganan hasta 600.000 euros deben pagar, en teoría, un 25%, por un 18% quienes ganan entre 600.000 y 840.000 euros, y un 10% en rentas de hasta un millón de libras (1,2 millones de euros). Además, según destacan varios observadores en España, los no residentes en Gibraltar pueden crear sociedades exentas de tributación que, a cambio de un impuesto anual fijo de entre 200 y 300 libras, quedan eximidas del pago de otros impuestos.

«Apoyo impresionante» ante la tensión con España

Así lo apuntan desde Baker Tilly, que aclaran que «se aplicarán normas específicas para individuos que no residen en Gibraltar un año completo». El «stand» del gobierno del Peñón es una presencia habitual en las conferencias de todos los grandes partidos políticos británicos. En el caso de los «tories», esta es ya la vigésimocuarta edición en la que participan. Y confirman que el clima de tensión con España ha incrementado las muestras de simpatía que reciben.

«Hemos notado un apoyo imperioso e impresionante en las tres conferencias de los partidos [liberal, laborista y conservador]», explica Andrew MacKinlay, que fue diputado británico por el partido laborista durante 18 años, hasta 2010, y que atiende en el puesto de forma voluntaria en calidad de ciudadano de honor del Peñón. A este encantador y locuaz político laborista le ha sorprendido especialmente el calor recibido durante la conferencia de su propio partido, que en la era de Tony Blair llegó a plantear la soberanía compartida con España.

«Existe un sólido enfoque bipartidista sobre Gibraltar en la política británica, el sentir es que no es negociable», explica a ABC, a pie de «stand». Un apoyo no siempre acompañado de un conocimiento del terreno. «¿Y cuántos habitantes tiene Gibraltar», preguntaba este martes el líder conservador en la Cámara de los Lores, Jonathan Hill, en el momento de estampar su firma en el libro de honor del puesto. Por la mañana había sido el propio Cameron el que había firmado.

Entre vídeos promocionales de los proyectos urbanísticos en el Peñón, datos históricos y folletos turísticos, destacan también dos prospectos editados por la Asociación de Apuestas y Juego Online de Gibraltar. El sector, como indican, emplea al 11% del mercado laboral del Peñón, unos 2.500 puestos de trabajo. Y las 23 sociedades registradas en la excolonia «satisfacen aproximadamente el 60% de la demanda británica de juegos online», explica el folleto.

Una realidad amenazada ahora por los planes del gobierno británico de gravar con un impuesto del 15% sus beneficios obtenidos en Reino Unido, frente al impuesto del 1% actual. Estos planes tendrían, se quejan, «un impacto significativo en la economía de Gibraltar», que estiman en la pérdida de unos 400 puestos de trabajo y en una reducción del 10% en la actividad. «El Reino Unido y sus territorios de ultramar tienen una industria [del juego] muy competitiva y líder en el mundo (…), y cambiar el marco legal y fiscal lo pondría en riesgo», aseguran.

Las autoridades españolas consideran a Gibraltar como un paraíso fiscal, acusación que niegan sistemáticamente las autoridades del Peñón. «No nos interesa ni un penique de la evasión fiscal española», aseguraba este verano Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar. Sin embargo, en más de 200 investigaciones llevadas a cabo por la Policía española relacionadas con el blanqueo de dinero y casos de corrupción aparecen sociedades y cuentas bancarias radicadas en Gibraltar, según informes destapados recientemente de la Brigada de Blanqueo de Capitales de la Comisaría General de Policía Judicial.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo en Europa (OCDE) ha eliminado a Gibraltar de su «lista negra» de paraísos opacos después de que la excolonia británica haya firmado acuerdos de intercambio de información fiscal con más 26 países -no incluye España-, el requisito de transparencia exigido por la comunidad internacional. Pero el ministro García-Margallo denunciaba en un artículo publicado en «The Wall Street Journal» que «Gibraltar tiene 21.770 empresas registradas, y sólo el 10% de ellas pagan impuestos».

Fuente: elRecreativo.com