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Todo sobre el sector del juego online en España

Hacienda arranca un plan para acabar con las .com ilegales

Hacienda arranca un plan para acabar con las .com ilegales

La Agencia Tributaria activará este año 2014 por primera vez un plan específico de control del fraude en actividades de comercio electrónico ante las sospechas de fraude que apuntan a ocultación de ventas, presencia en paraísos fiscales y no declaración de IVA. El objetivo es doble. Por una parte hacer visible la presencia de Hacienda en un ámbito que tradicionalmente ha funcionado al margen de los controles estándar de la Agencia Tributaria. Por otra, rastrear la comisión de posibles irregularidades en el pago de impuestos por parte de estas empresas.

Por otra, como es evidente, rastrear la comisión de posibles irregularidades en el pago de impuestos por parte de estas empresas.

El año pasado el sector del comercio online facturó cerca de 13.000 millones de euros en España y ya acumula cerca de un lustro de crecimientos de dos dígitos.

Sin embargo, el control fiscal sobre este tipo de actividades ha sido más bien limitado. En primer lugar porque había ámbitos que, sin ser ilegales, ni siquiera estaban regulados, como todo lo referente a las casas de apuestas y juegos online.

Pero además porque muchas de las empresas que operaban en este ámbito no estaban en España, al menos formalmente. Era muy posible que realizaran la inmensa mayoría de sus operaciones en España pero que luego tributaran en algún otro país de baja tributación, de fuera de la UE o incluso de dentro (Irlanda, Chipre…).

El año pasado la Agencia Tributaria dio el primer paso para poner fin a este descontrol. En el Plan de Control Tributario correspondiente a 2013 anunció la puesta en marcha de un informe interno para “catalogar las principales operativas de gestión de negocio asociadas a actividades desarrolladas de forma exclusiva en la red”.

El objetivo de este informe era “determinar patrones de riesgo fiscal que deban ser objeto de control y obtener información sobre la actividad económica de los contribuyente en la red”, según se podía leer en la redacción de dicho Plan.

Fuentes de la Agencia Tributaria confirman que ese diagnóstico ya se ha elaborado y que el siguiente paso será incluir en el Plan de Control Tributario de 2014 acciones específicas de lucha contra el fraude fiscal en comercio electrónico.

Las sospechas de Hacienda se mueven en varias direcciones. La línea de investigación más evidente es la que se refiere a empresas que tienen su negocio radicado en España pero que, sin embargo, han fijado su sede en algún paraíso fiscal o territorio de baja tributación, y que, por consiguiente, no pagan sus impuestos en España.

Este fraude afecta básicamente a la recaudación por Impuesto de Sociedades y su detección y castigo exige demostrar con datos que dicha empresa factura la mayor parte de su negocio en el país.

Este fenómeno era bastante habitual en el ámbito del juego online: La recientemente aprobada Ley del Juego exigió a todos los operadores que quisieran ofrecer sus servicios en España establecer una sede en el país para tener una compañía a la que hacer tributar por su negocio aquí.

Hacienda asegura haber bloqueado al menos tres cuartas partes del fraude en ese ámbito de este modo.

Una segunda tipología de fraude 2.0 es la ocultación de ventas efectivamente realizadas. Una venta a través de internet puede sustanciarse a través de una transferencia bancaria, pero la variedad de medios de pago que puede utilizarse (Paypal, iDeal, Giropay, hasta bitcoins) es variadísima y complica extraordinariamente el control de las transacciones.

Si se hace a través de una pasarela bancaria no hay ningún problema, porque son operaciones que dejan rastro, pero la utilización de otras plataformas de pago dificulta el rastreo porque tienen su sede en paraísos fiscales y son remisas a proporcionar según qué información.

Además, casi la mitad de las empresas que operan online siguen aceptando los pagos contrareembolso, que también pueden generar dificultades a la hora de rastrear su facturación.

Una tercera vía son las empresas de origen no comunitario que aprovechan las grietas y diferencias de legislación entre países para obtener ventajas económicas.

La Comisión Europea ya ha advertido que muchas empresas que ofrecen contenidos electrónicos (música, vídeos…) en los países de la Unión Europea son de fuera de la UE y realizan sus transacciones sin devengar el IVA como sería exigible.

Bruselas ya se ha puesto manos a la obra con países como Noruega, Canadá o China para cerrar acuerdos que exijan el pago del IVA en las transacciones con ciudadanos europeos, pero la UE cree que es necesario que desde los países se adoptan medidas normativas y de control más decididas para impedir este tipo de operaciones.

Según los cálculos de Bruselas, Europa pierde cada año cerca de 200.000 millones de euros de recaudación en IVA, el 1,5% del PIB de los 27.

Fuente: AzarPlus