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Todo sobre el sector del juego online en España

Cómo tributan pérdidas y ganancias de juego online

Cómo tributan pérdidas y ganancias de juego online

La tributación en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas de las ganancias patrimoniales derivadas del juego no es nada nuevo. En efecto, existen con anterioridad a la regulación del juego online del año 2011, consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos que se pronuncian respecto a la tributación de tales ganancias.

Las modificaciones respecto al tratamiento fiscal de tales ganancias, no obstante, vinieron introducidas por la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica. Dichas modificaciones establecen un gravamen del 20% aplicable a los premios de juegos de Loterías y Apuestas del Estado, la ONCE y la Cruz Roja, con una exención para los primeros 2.500 Euros a partir del 1 de Enero de 2013. Por otra parte, respecto a los juegos de azar y apuestas regulados (distintos de los anteriores), con efectos retroactivos a 1 de Enero de 2012, se introduce la posibilidad de que el usuario (sujeto pasivo tributario) pueda compensar pérdidas con ganancias.

Los premios obtenidos por la participación en juegos de suerte, envite y azar constituyen para sus beneficiarios una ganancia patrimonial al constituir éstos una variación en el valor del patrimonio del contribuyente y no ser calificada dicha variación como un rendimiento del trabajo o capital por la Ley del IRPF. Dicha ganancia patrimonial se integra en la renta general, por lo que tributa al tipo progresivo del IRPF que resulte aplicable a cada contribuyente en función de su nivel de ingresos, una vez computados los derivados del juego.

La novedad introducida por la Ley 16/2012, consistió en la modificación del redactado del artículo 33.5.d) de la Ley del IRPF, que establecía como no computables como pérdidas patrimoniales las debidas a pérdidas en el juego. Con el nuevo redactado sí que se permite que el contribuyente se deduzca las pérdidas hasta el máximo de las ganancias obtenidas ese ejercicio. Su redactado actual establece como pérdidas que no se pueden deducir “las debidas a pérdidas en el juego obtenidas en el período impositivo que excedan de las ganancias obtenidas en el juego en el mismo período”.

Los efectos prácticos de dicha modificación se traducen en la posibilidad que tiene el contribuyente de tributar únicamente por los beneficios obtenidos en el juego, una vez descontadas las pérdidas de las correspondientes ganancias, sin poder, evidentemente, descontar unas pérdidas mayores a dichas ganancias puesto que en dicho caso podrían ser utilizadas para reducir la tributación derivada de ganancias distintas a las del juego.

Esta medida fue bien acogida por los jugadores online profesionales al estar orientada a evitar situaciones injustas, como, por ejemplo, el caso hipotético en que un jugador de póquer que hubiera obtenido unas ganancias de 100 en una partida habiendo, no obstante, tenido unas pérdidas de 90 en otras partidas durante el mismo período impositivo, se hubiera visto obligado, con la normativa anterior, a tributar íntegramente por dicha ganancia de 100 en lugar de hacerlo por el beneficio real obtenido, que es de 10. No obstante, al haberse ideado la modificación de 2012 con el juego online en mente, pero aplicándose las modificaciones también al juego presencial tradicional, se ha dado la circunstancia de que la acreditación de las pérdidas en muchos de los juegos presenciales resulta, en la práctica, imposible (piénsese, por ejemplo, en el caso de las tragaperras o en el del bingo), lo cual ha derivado en una imposibilidad por parte de los jugadores de dichos medios, de beneficiarse de la medida, redundando todo ello en críticas por parte del sector del juego presencial.

Xavier Muñoz Bellvehí (xmunoz@ecijalegal.com)
Tomeu Roselló Pons (trosello@ecijalegal.com)