Pages Navigation Menu

Todo sobre el sector del juego online en España

Se quintuplican los jugadores online con conductas patológicas

Se quintuplican los jugadores online con conductas patológicas

Desde hace tres años, las asociaciones de jugadores rehabilitados de la Comunidad de Castilla y León en España, vienen constatando un incremento de los casos de ludopatía generados por el juego en línea. El secretario de la Asociación de Jugadores Patológicos Rehabilitados de Valladolid (Ajupareva), Fernando Esteban, asegura que el número de jugadores patológicos online se quintuplicó.

Esa asociación vio crecer del 7 al 38 por ciento este perfil de adicto desde 2011, mientras que la edad media del jugador patológico bajó sustancialmente en los últimos tres años. En 2012 era de 48-49 años; ahora apenas llega a los 30. “Esta bajada está directamente relacionada con el juego online”, asevera Esteban. La edad media de un jugador patológico presencial es de 43 años, la del jugador online oscila entre los 18 y los 35 años.

Ajupareva trata de manera continua a unas 250 personas. Según la memoria de 2013, el 22% de los atendidos tenía entre 18 y 22 años; un porcentaje que a punto de cerrar el ejercicio 2014, se estima que alcanzará el 25% dentro del cual, más de la mitad son jugadores online. Una percepción que reafirma la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar), de la que forma parte Ajupareva. Desde Fejar hablan de que el juego online aumentó del 2% en 2012 al 12 o 15 % en 2013.

Esteban atribuye en parte el incremento del juego online a la publicidad “que no es nada restrictiva”. Denuncia que los spots pueden visionarse durante el día, algo que en su opinión debería estar prohibido, y que por la noche se convierte en avalancha. Para Esteban lo más sensato sería restringir el horario de emisión de estos anuncios, pero no solo eso.

Considera fundamental la prevención a través de campañas informativas dirigidas a adolescentes que informen de qué es el juego para que aprendan a discernir entre jugador social y jugador patológico. A través de la federación nacional, Ajupareva viene trabajando con jovenes de entre 9 y 14 años en los centros escolares para que conozcan los riesgos del juego. A ello ayudaría, añade, que la publicidad fuera acompañada de mensajes claros y visibles que alerten de los riesgos de desarrollar una ludopatía.

También resulta preocupante el denominado tiempo de latencia, el tiempo que se tarda en desarrollar la ludopatía.

En el juego presencial se sitúa entre los seis y los ocho años; en el juego online este periodo se reduce al año y medio o dos años. “El juego online es muchísimo más adictivo porque tienes mil formas de poder jugar”, dice Esteban. Lo que empieza como algo esporádico se convierte en un tiempo muy breve en horas de juego, en horas de apuestas.

Supuestamente el acceso a estas páginas está prohibido para menores de 18 años, pero la única limitación es una advertencia al conectarse que se vulnera sin dificultad, sostiene Ajupareva. Aseguran que los datos evidencian que muchos de los que juegan no cumplen la mayoría de edad.
Las asociaciones de Castilla y León de Burgos, Palencia y Salamanca coinciden con Ajupareva en señalar la creciente juventud de los jugadores patológicos online, con perfiles que se encuentran entre los 20 y los 30 años. La salmantina Asaljar atiende a unas 100 personas de las cuales el 15% son jugadores online; un porcentaje que creció desde el año 2011. No obstante, en otras asociaciones de la Comunidad, como Burgos (ABAJ) y El Azar (de Palencia, la única federada, además de Ajupareva) esos porcentajes son inferiores y rondan el 6%.

Detrás de estas cifras se esconden dramas que afectan a estudiantes universitarios o jóvenes en paro en busca de su primer puesto de trabajo, indican desde Fejar. En Ajupareva trataron casos como el de un joven que gastó 70.000 euros en pocos meses. Su adicción comenzó a los 16 años y a los 18 volvió a recurrir a la asociación porque no había conseguido dejar de jugar. Según Fernando Esteban, la recaída en el juego online es más probable por la facilidad de acceso, y la posibilidad que brinda de jugar y gastar sin ojos que lo observen.

Desde la asociación salmantina Asaljar, uno de sus monitores, Fidel de Lope, indica que en algunos casos la adicción tiene su origen en los videojuegos, en los que para avanzar en ocasiones se ofrece la oportunidad de pagar ciertas cantidades y a partir de ahí, se da el salto a casinos, bingos y demás. Si no se controla, agotado el dinero propio se recurre a los créditos blandos de intereses desorbitados y se acaba engañando a la familia.

“Hay que prestar atención a este problema, cada vez son más jóvenes”, advierte de Lope. Son personas familiarizadas con las nuevas tecnologías que juegan en la intimidad de su cuarto o con el teléfono móvil.

Fuente:www.leonoticias.com