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Todo sobre el sector del juego online en España

La ‘primavera’ de las apuestas deportivas

La ‘primavera’ de las apuestas deportivas

Las apuestas deportivas son ya la nueva punta de lanza de una industria de juego presencial en declive, a pesar de la fuerza y capilaridad que le siguen dando los 44 casinos, 350 bingos, 2.388 salones de juego y 208.917 tragaperras repartidos por toda la geografía nacional. Aunque ha logrado contener el ritmo de caída, el Anuario del Juego en España de la Fundación Codere revela que en 2013 los españoles se gastaron un total de 23.425,8 millones de euros en juego presencial, un 4,8% menos que el año anterior y el equivalente al 2,5% del PIB.

Frente a la caída global de un sector lastrado por la crisis, el excesivo peso de la fiscalidad y la creciente competencia del canal on line, las cantidades jugadas en apuestas deportivas presenciales crecieron ese mismo año un 43,4%, favorecidas especialmente por la nueva regulación autonómica y el aumento de la demanda. De hecho, y a falta de datos definitivos, todo indica que 2014 seguirá en verde y al alza: sólo en el primer semestre ya se había alcanzado el 73,4% de las cantidades jugadas en 2013, y a mes de septiembre ya se superaban los 663 millones de euros en casi 89,1 millones de apuestas.

La primavera de las apuestas deportivas -que contrasta con la caída de La Quiniela o de las apuestas hípicas- también se ha traducido en 1.300 nuevos empleos en este segmento, si bien es cierto que el conjunto del sector registra un repunte del empleo directo del 2%. De acuerdo con el anuario, el juego de azar, constituido en España por un denso tejido empresarial y varias firmas multinacionales, aporta más de 200.000 empleos «de carácter estable»: 75.260 directos y 152.000 indirectos vinculados a otras actividades como el turismo, la gastronomía o los negocios.

El mercado se ha transformado radicalmente desde 2008, aunque el cambio es claramente apreciable a pie de calle, donde han proliferado las casas de apuestas deportivas. En el año del inicio de la crisis la industria estaba casi monopolizada por La Quiniela, controlada por la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) y llegó a facturar ese año 557,39 millones de euros. En 2013, las apuestas deportivas presenciales representaban ya el 68,4% del volumen de apuestas, las on line el 20,8% y sólo un 10,7% los productos de Selae.

Entre las causas que explican este cambio de mentalidad, el anuario señala el fuerte soporte publicitario a escala global de las apuestas on line y la pujanza de las redes comerciales que están tejiendo las casas de apuestas en las comunidades autónomas donde están autorizadas. Pero también influye el hecho de que La Quiniela haya dejado de ser una fuente de ingresos relevante para los clubes de fútbol. Éstos, centrados ahora en la explotación de los derechos de imagen en las televisiones, han dispersado los horarios de los partidos para conquistar huecos en la programación. Y ello ha provocado que la liturgia de seguir los resultados en la tarde del domingo se haya esfumado. Con todo lo que eso representa.

Fuente: elmundo.es