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Portugal, el nuevo paraiso del póker

Portugal, el nuevo paraiso del póker

La precariedad laboral y los efectos de una crisis que aún da sus últimos coletazos, cada año miles de españoles abandonan sus casas y emigran en busca de un presente laboral ante la imposibilidad de encontrarlo en España. Lo más problemático es que estos jóvenes tienen una buena formación académica, hablan idiomas y tienen experiencia. Son ingenieros, arquitectos, periodistas, odontólogos, abogados o investigadores los que, ante la escasez de oportunidades, hacen las maletas. Pero hay otro sector laboral cuyos miembros se han visto obligados a emigrar. Hablamos de los jugadores profesionales del póker. Y estos, a diferencia del resto, desempeñan su actividad en un área pujante, dinámica y en plena expansión.

Es difícil calcular el número de españoles que juegan al póker desde el extranjero, más que nada, porque no hay datos oficiales, pero, sin duda, se cuentan por miles. El Reino Unido era hasta ahora uno de los destinos predilectos de estos trabajadores con un alto poder adquisitivo y capacidad de compra aunque ahora Portugal se está convirtiendo en su nuevo El Dorado.

La ley española del año 2011 y que regula el juego en España está detrás de esta huida de capital humano de alta calidad. La norma dictamina que los jugadores sólo podrán jugar en páginas es en vez de .com. Esta circunstancia dificulta enormemente el juego de los buenos jugadores ya que el mercado español es demasiado limitado. A esto se le conoce como liquidez cerrada.

En Reino Unido existe, por contra, la liquidez abierta . En la práctica supone dar acceso a jugadores de todo el mundo vía dominios .com.

Luego está el tema de la tributación, que los jugadores califican de desproporcionada. Las empresas de juego pagan un 25% de impuestos sobre los ingresos netos en el país. En Londres abonarían apenas un 15%. En el caso de los jugadores, en España las ganancias tributan en el IRPF como ganancia patrimonial. En Reino Unido, nada. El argumento que emplean los británicos es que por cada ganador, hay varios perdedores. De esta forma han simplificado el engorroso trámite tributario.

Hay razones para estar a favor y en contra de cada uno de los modelos. Pero el caso es que Portugal parece que ha establecido una ley que está gustando a muchos aficionados al poker españoles. Casi ningún profesional abandona su país por gusto. La lejanía de los seres queridos se une en este caso a una climatología fría y lluviosa. Por no hablar de la comida. Esos tres problemas se eliminan prácticamente de un plumazo con la nueva legislación lusa. Cercanía a casa, buen tiempo y comida más que aceptable.

La nueva ley portuguesa entrará en vigor el 28 de Junio, dos meses después de que fuera publicada en el equivalente portugués del Boletín Oficial del Estado de España (BOE). Los que jueguen al póker en Portugal dispondrán de la deseada liquidez internacional; es decir, cualquier persona del mundo tendrá acceso a los dominios del país. En el tema impositivo habrá tributación cero para los jugadores, siguiendo los cánones que anteriormente citábamos de que un ganador compensa po r muchos perdedores. Los impuestos recaen en el operador, que verá gravada su actividad con entre el 15 y el 30% de sus beneficios. Además, tendrá lugar un modelo abierto de concesión de licencias, sin número limitado ni exclusividad.

¿Qué objetivo tiene?
Con esta revolucionaria legislación el gobierno de Lisboa pretende matar varios pájaros de un tiro. Por un lado, regularizar una realidad que en estos momentos vivía en un vacío legal. Por otro lado, llena las necesitadas arcas públicas lusas de dinero procedente de los impuestos de las salas de póker. Las primeras estimaciones hablan de cientos de millones de euros. Lisboa confirma que espera recaudar 25 millones de euros únicamente en el último trimestre de este 2015 y sólo es la fase inicial. Para 2016 pronostican cientos de millones de euros cuando el número de salas y de jugadores se haya normalizado tras un período normal de transición.

Pero es que además captan talento. Portugal ya empieza a estar en boca de todos los jóvenes profesionales del póker en España y de los que aspiran a serlo. Muchos ya empiezan a buscar casas para alquilar en el país vecino. Algunos ya tienen las maletas preparadas para cruzar las fronteras y establecerse allí en cuanto puedan.

Son miles de jóvenes, bien formados y con un alto poder adquisitivo. Alquilarán casas, comprarán coches, llenarán los restaurantes y harán sus compras en el país de al lado. Sus ganancias legales repercutirán de otra forma en el bienestar del estado portugués, gracias al aumento de la actividad comercial y la recaudación impositiva vía IVA. Otro modelo y otra estrategia bien distinta la que han adoptado los ejecutivos de Madrid y Lisboa a la hora de gestionar el mundo del poker online.

Solo el tiempo dirá quién tiene la razón. Pero mientras tanto, cada día son más los españoles que piensan en dar el salto a Oporto, Lisboa, Évora o Coimbra. Hay muchos vigueses que piensan mudarse a 30 kilómetros al sur de su casa, cientos de salmantinos que buscan piso en pueblos portugueses limítrofes con los suyos, miles de extremeños que quieren marcharse a escasos 10 minutos en coche de sus actuales domicilios…, circunstancia que se repite entre los andaluces que piensan atravesar esa frontera natural que establece el río Guadiana a lo largo de varios kilómetros. Pero el destino que más suena entre los jóvenes españoles, independientemente de a qué comunidad autónoma pertenezcan, son las playas del Algarve, que irremediablemente acogerán una nueva oleada de emigrantes españoles, los emigrantes del poker. Será más frecuente escuchar el castellano a partir de ahora en Faro, Portimao, Lagos o Sagres.

Sería bueno que el gobierno español tomara buena nota de los beneficios vía impuestos que puede conseguir si hace una legislación más permisiva, que invite a a los jugadores de póker -que se encuentran en verdadera expansión- a tener España como referente para el póker online.

Fuente: eleconomista.es.