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5 razones para apostar por el Bitcoin

5 razones para apostar por el Bitcoin

La tecnología de Bitcoin ha atraído en los últimos tiempos grandes inversiones por parte de empresas de Venture Capital en distintos sectores.

Podríamos distinguir cinco enfoques relacionados con las aplicaciones de dicha tecnología que pueden explicar este interés:

1. El efectivo de internet

En la actualidad, obtener y utilizar bitcoins es complicado y los escenarios donde supone una ventaja para el usuario frente a otras alternativas tradicionales (como el pago con tarjeta o Paypal) son limitados, lo que hace muy improbable su adopción masiva.

Así, cada vez surgen más servicios que buscan facilitar este proceso:
-Simplificar el pago. Changetip permite enviar y recibir bitcoins de forma instantánea mediante un simple tuit en Twitter, y existen tarjetas, como la que ofrece Xapo, con las que se puede pagar con la moneda virtual en comercios físicos y online como si fuera una tarjeta tradicional.

-Facilitar la compraventa. Coinffeine permite comprar y vender la moneda virtual entre particulares, y otras soluciones, como Bit2Me y ChipChap, posibilitan la compraventa de bitcoins en cajeros o con tarjeta.

-Aceptar el pago mediante la moneda virtual en eCommerce, de forma transparente, como una opción de pago más disponible en procesadores como Stripe, Adyen o Braintree.

Gracias a estos servicios, bitcoin cada vez tiene más facilidades para convertirse en “el efectivo de Internet”, equivalente a las monedas y billetes en el “mundo real”.

2. La killer application

Aunque parece claro que no hay todavía una killer application de Bitcoin que vaya a provocar un uso masivo, existen algunos nichos donde el empleo de esta tecnología puede permitir el desarrollo de soluciones que los medios actuales no resuelven de forma satisfactoria.

Buena parte de la inversión se posiciona en startups que tratan de encontrar esa killer application, el Napster que dé origen a una nueva industria, como la distribución de contenidos P2P.

Uno de estos aspectos son los micropagos en Internet, una necesidad que a día de hoy no está cubierta por los medios de pago tradicionales. Streamium ofrece un servicio de streaming P2P (tipo Meerkat o Periscope) que posibilita el cobro de los contenidos emitidos en tiempo real mediante bitcoins, a medida que se van consumiendo, lo que permite desarrollar nuevos modelos de negocio (formación, distribución de contenidos, juego online, podcast, etc.) tanto a particulares como a empresas.

Otra alternativa interesante es el modelo de compartición de WIFI que ofrece BitMesh, que permite utilizar la conexión de otra persona y pagar en bitcoins por el uso efectivo que se hace (y en el otro extremo, cobrar por el excedente disponible).

También se plantea utilizar la tecnología subyacente de Bitcoin (la cadena de bloques o Blockchain donde quedan registradas las transacciones) como registro universal e inalterable. Esta solución es la que utiliza EverLedger para garantizar la trazabilidad del flujo de vida de los diamantes y evitar el fraude.

3. Rediseño de infraestructuras y procesos

Buena parte de las ventajas que ofrece la tecnología de Bitcoin (rapidez, seguridad, bajo coste, etc.) no son tales para las empresas ya establecidas, que durante años han implantado plataformas, procesos y sistemas que, integrados unos con otros, permiten dar servicio a empresas y usuarios en todo el mundo.

Esto aplica, por ejemplo, al procesamiento de transacciones con tarjeta (en el que entidades financieras, procesadores y marcas de tarjeta como VISA y Mastercard ofrecen un servicio global, eficaz y eficiente en costes) o al movimiento de dinero entre bancos a través de redes como SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication).

Estos entornos se rigen, además, por regulaciones y leyes específicas que imponen restricciones sobre la forma en que se deben ofrecer los servicios.

Sin embargo, si tuviéramos que implementar ahora este tipo de infraestructuras “desde cero”, la utilización de tecnologías basadas en Bitcoin, u otros sistemas como Ripple, podrían permitir un importante ahorro de costes, mayor estandarización y reducción de tiempos (especialmente en la consolidación de los fondos entre emisor y receptor).

Algunas entidades como Fidor Bank o Citigroup están experimentando ya con este tipo de tecnologías y otros bancos se han mostrado interesados en hacerlo en el futuro.

4. Una solución alternativa

Existen escenarios donde las tecnologías actuales ofrecen limitaciones a las soluciones que se pueden plantear, especialmente si se esperan crecimientos tan brutales como el que experimentará el Internet of Things en los próximos tiempos: Gartner pronostica que existirán 25.000 millones de “cosas” conectadas a Internet en 2020.

Como alternativa para reducir la complejidad y el coste de la gestión de estos miles de millones de dispositivos, IBM y Samsung plantean una solución denominada ADEPT (Autonomous Decentralized Peer-to-Peer Telemetry) que permitiría crear un Internet of Things descentralizado.

Esta propuesta estaría basada en tres tipos de tecnologías distintas: BitTorrent (para compartición de ficheros), Bitcoin (para el establecimiento de smart contracts entre dispositivos) y TeleHash (para mensajería P2P).

Gracias a esta solución, una lavadora podría identificar que se ha quedado sin detergente y comprarlo de forma autónoma a través de un proveedor, sin necesidad de “intervención humana”.

Samsung ha invertido recientemente en la empresa Filament para llevar adelante esta estrategia de un Internet of Things descentralizado.

Por otra parte, es posible aprovechar las ventajas que ofrece la tecnología de Bitcoin y evitar los “inconvenientes” que puede suponer para algunas empresas, definiendo sistemas similares a Bitcoin pero con algunas reglas modificadas, en los que exista una cadena de bloques públicamente accesible para lectura, pero en la que la confirmación de transacciones esté permitida únicamente a entidades autorizadas. Un ejemplo podría ser el desarrollo de “IoTCoin”, donde fabricantes y operadores fueran los “mineros” de la red, con capacidad de aceptar, denegar e incluso revocar transacciones, que serían instantáneamente accesibles a todas las “cosas” conectadas a dicha red.

En el extremo se podrían implementar soluciones similares a Bitcoin, pero completamente privadas, que permitan aprovechar esta tecnología para interconectar sistemas de distintas empresas, compartiendo una infraestructura distribuida común con las ventajas que ello implica.

5. Es Blockchain, estúpido

Y es que Bitcoin sólo es una primera “aplicación” de la tecnología Blockchain. La primera que permite establecer transacciones entre dos partes que no confían entre sí, sin intermediarios, de forma segura y sin posibilidad de repudio, en un entorno distribuido.

Si establecemos una analogía con los inicios de Internet, únicamente estamos empezando a explorar el nivel más básico sobre el que se desarrollarán nuevas capas que ofrecerán servicios impensables por el momento. Lo que vemos hoy de Bitcoin sería similar a los primeros servicios que “disfrutamos” en los años 90 (¿alguien se acuerda de Gopher o Mosaic?).

Algunas de las evoluciones que se están planteando sobre esa “capa” básica, como las Cadenas Laterales (Sidechains) o la red Lighting, permitirán solventar parte de las limitaciones actuales de Bitcoin (como la escalabilidad), y evoluciones como Ethereum posibilitarán desarrollar nuevas aplicaciones y servicios difíciles de imaginar.

Lo que nos deparará el futuro de esta tecnología está por definir, pero está claro que las grandes empresas quieren formar parte de ello. Ya lo dice el estudio del Banco Santander sobre FinTech 2.0: “If you can’t beat them, you should join them“.

Fuente: Jorge Ordovás/aunclicdelastic.com.