Pages Navigation Menu

Todo sobre el sector del juego online en España

Apuestas donde los peces pequeños alimentan a tiburones

Apuestas donde los peces pequeños alimentan a tiburones

El Fiscal General de Nueva York analizó en su último artículo en Mercado de Dinero USA los mecanismos para proteger a los neoyorquinos ante las prácticas fraudulentas en el sector de los juegos de azar.

En nuestro país, este negocio del juego mueve cerca de 28.000 millones al año. “Mi trabajo es hacer cumplir la ley, sin miedo ni favoritismo. Las pocas excepciones que existen –que no incluyen las apuestas deportivas– vienen con una fuerte regulación y supervisión para garantizar la equidad y proteger a los neoyorquinos del fraude. Así que cuando una masiva operación de juego de azar ilegal explotó en Nueva York –junto con las denuncias de prácticas potencialmente fraudulentas– ni siquiera entra en cuestión que mi responsabilidad es tomar acción. Por eso he pedido a un tribunal que impida que las principales empresas de apuestas diarias deportivas, DraftKings y FanDuel, continúen operando en Nueva York.

Las apuestas deportiva diarias se asemejan mucho más a los juegos de póquer en Internet que a los juegos deportivos tradicionales. A diferencia de la mayoría de los sitios tradicionales de temporada larga de deportes, que obtienen la mayor parte de su dinero de cuotas administrativas y de publicidad, FanDuel y DraftKings cobran una comisión por cada apuesta. Eso es lo que los corredores de apuestas de juegos de azar hacen, y es ilegal en Nueva York. De hecho, como indican nuestros documentos judiciales, estas empresas se basan en modelos de negocios que son idénticos a otras formas de juego. FanDuel fue creado por un veterano de la industria legal de apuestas ‘on line’ en Reino Unido, mientras que el director general de DraftKings sugirió que opera en el “espacio de juego”, y describió su modelo de ingresos como “idéntico a un casino”.

Una y otra vez, FanDuel y DraftKings han hecho el argumento de que corren “juegos de habilidad” y por lo tanto son legales. Esto no tiene sentido. La ley de Nueva York prohíbe las apuestas deportivas –apuestas dinero en un evento futuro fuera del control del jugador– independientemente de la habilidad en cuestión.

Sin embargo, esta disposición de la ley es ignorada por FanDuel y DraftKings.

Considere los momentos finales de un partido de fútbol americano, en el que el resultado está decidido y el ‘quarterback’ que tiene la ventaja se arrodilla para dejar correr el reloj y asegurar la victoria. Digamos que es Eli Manning, y los Gigantes están derrotando a los Eagles o a los Cowboys. Estadísticamente, esta acción le costaría al ‘quarterback’ una yarda, una yarda que podría hacer la diferencia para que alguien en DraftKings o FanDuel gane o pierda decenas de miles de dólares. ¿Qué tuvo eso que ver con la habilidad del apostador? Es el riesgo clásico involucrado en apuestas deportivas. Los juegos de azar a menudo implican cierta habilidad, pero esto no los convierte en legales. Los veteranos jugadores de póquer suelen vencer a los novatos. Pero sigue siendo juego de póquer y el funcionamiento de una sala de póquer –o casino en línea– es ilegal en Nueva York.

Al igual que el póquer en línea, las apuestas deportivas dependen de un flujo constante de ‘peces pequeños’ para alimentar a los ‘tiburones’. Por eso más del 89% de los jugadores de un sitio de juegos son perdedores, a pesar de los constantes anuncios en televisión que prometen dinero fácil. Esto muestra por qué las apuestas deportivas son ilegales y es un recordatorio de que las leyes contra los juegos de azar son algo más que caprichos del Estado.

En 2013, el Consejo Nacional de Problemas con el Juego estimó que los costes anuales de la adicción al juego en EE UU eran de 7.000 millones de dólares, incluyendo crímenes, cárcel y bancarrota.

Los jugadores pueden perder un montón de dinero con un par de toques en su móvil –a cualquier hora, en cualquier lugar, borrachos o sobrios–. Por último, es muy difícil verificar la edad de un jugador cuando no son más que una identidad ‘on line’.

Las empresas de apuestas deportivas tienen la oportunidad de tratar de persuadir a la legislatura, al gobernador y al público de que sus empresas deben ser legalizadas y reguladas como cualquier otra forma de juego legal en Nueva York. Fui elegido para hacer cumplir la ley, y eso es exactamente lo que pretendo hacer”.

Fuente: mercado-dinero.es (Por Eric T. Schneiderman Fiscal General de Nueva York)