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Todo sobre el sector del juego online en España

Las apuestas deportivas dominan la industria del online

Las apuestas deportivas dominan la industria del online

En España el juego está muy arraigado. Es difícil encontrar un bar que no tenga una máquina tragaperras, un barrio sin una o varias administraciones de lotería o no tropezarte con un anuncio en el que diferentes casas de apuestas prometen cantidades enormes sólo depositar un mínimo de dinero que, según ellas, luego podrás multiplicar. Es complicado escapar. Y en internet es, prácticamente, imposible.

Los españoles jugaron 6.428 millones de euros online sólo durante el año 2014, con las apuestas deportivas como grandes dominadoras del sector y el póker como única variedad que es capaz de seguir la pista. 2014 fue un año productivo para el sector pese a las muchas dificultades que atraviesa. Además de esa enorme cantidad de dinero jugado, la industria vio como el número de usuarios en la Red creció desde los 123.726 de 2013 hasta los 130.919 al año siguiente. Durante dicho ejercicio las apuestas fueron las verdaderas protagonistas, ya que movieron 2.859 millones, seguidas por el póker con 2.139 millones y la ruleta y el blackjack, a mucha distancia, con 1.044 y 401 millones de euros respectivamente. Incluso los datos de GGR (Gross Gaming Revenue), el total de la cantidades dedicadas al juego restando los bonos y los premios entregados por el operador, siguen en ascenso.

Los buenos números del sector online siguen su marcha, en la mayoría de las variedades que ofrece la industria. En los tres primeros trimestres de 2015, los únicos de los que ofrece datos la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), órgano regulador, la cifra de dinero jugado es de 6.116 millones, lo que quiere decir que va a superar con creces a la del ejercicio anterior.

De hecho, las apuestas ya lo han hecho: en 2015 han generado 3.041 millones a expensas de los datos del último tercio del año. Ruleta y blackjack también mejoran sus números, aunque el crecimiento es menos ilustrativo. “Las apuestas de contrapartida tienen un volumen enorme desde que se regularon en 2012”, afirman fuentes de la DGOJ. “Tienen un crecimiento estable por la popularidad en España de deportes como el tenis o el fútbol”.

Liquidez compartida

La única modalidad que pincha es el póker, que en el año en curso ha movido 1.336 millones de euros y está lejos de igualar los datos de 2014. Explicar este freno de uno de los juegos más populares no es difícil. El póker, tanto de torneos como de dinero en efectivo, creó y explotó su propia burbuja en cuestión de una década en España, en la que la baraja francesa pasó de ser una desconocida a ocupar un buen número de mesas a lo largo y ancho de los tapetes virtuales. La ley del sector que elaboró y aprobó el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero hacía evidente para todos los actores implicados, menos para el Gobierno y la DGOJ, que una regulación tan estricta y con el mercado cerrado acabaría con la popularidad que el póker había construido de forma fugaz.

El Gobierno tampoco contempla de momento la posible aplicación de una liquidez compartida, un modelo en el que los usuarios de Francia e Italia, que tienen un mercado similar al español, jueguen en la misma Red con lo que eso supone en cuanto a mayores premios y más jugadores generando más dinero. Fuentes de la DGOJ aseguran que el órgano “está trabajando desde hace tiempo en una posible liquidez compartida” con países de la UE “como Francia o Italia” y no descarta “que se firme en el futuro”.

El órgano regulador ofrece otra explicación para el estancamiento de las cifras del naipe. “Es un juego muy diferente, no se juega contra el operador sino contra otros usuarios. Además, los movimientos empresariales han afectado decisivamente, provocando que sea un subsector decreciente”, afirman desde Hacienda.

Esos movimientos empresariales a los que hacen alusión desde la DGOJ tienen como protagonista a Amaya Gaming, la mayor empresa de juego del mundo, que actualmente rige los designios de PokerStars, la sala que tiene el 70% de la cuota de mercado de póker en España. Esta empresa se hizo con Rational Group, matriz de la mentada sala, por 4.900 millones de dólares, unos 4.500 millones de euros, en el mes de junio del año 2014. Desde entonces los movimientos de Amaya han estado enfocados a la rentabilidad, y no a ofrecer un buen servicio a los usuarios, con el perjuicio esperable para el sector.

Los insistentes rumores llegados desde Portugal, con una supuesta aprobación de una tributación 0% para los jugadores de póker, también han tenido su peso negativo en el mercado español. Pese a ello, fuentes del regulador aseguran que “hay que esperar a ver qué ocurre, aunque todo indica que la tendencia será parecida” a la que ya tienen el resto de mercados cerrados europeos.

Un mejor 2016

Las previsiones de todos los actores de la industria para el año que acaba de comenzar son más que optimistas. Este mes entrarán en la ecuación dos nuevos juegos que hasta ahora no se habían comercializado: las máquinas tragaperras online y las apuestas cruzadas. El regulador espera que estas dos nuevas modalidades “contribuyan a mantener en 2016 la tendencia ascendente que hasta ahora ha presentado el mercado2.

La valoración que hacen los operadores está en la misma línea. Ricardo Cuevas, portavoz de Titanbet, uno de los operadores con licencia en España, considera que 2016 puede traer un incremento cercano “al 10% en el número de usuarios”, y que el impulso de grandes eventos deportivos como la Eurocopa de fútbol de Francia o los Juegos Olímpicos de Brasil, que se celebrarán este próximo verano, serán decisivos “por su popularidad entre los usuarios y los aficionados”.

Pese a todos los problemas que puedan derivar de una regulación que se redactó sin tener en cuenta a los actores y a los expertos implicados en el sector, la industria del juego va a continuar con un crecimiento imparable. La cultura española tiene muy interiorizado el juego, y todas las opciones que se ofrecen a través de internet son capaces de satisfacer al usuario más exigente. Aunque el aumento continuo del juego online no sienta demasiado bien a todos: las loterías y apuestas del Estado tradicionales, con productos tan populares como la famosa Quiniela, siguen perdiendo adeptos en favor de las modalidades en la Red, que ofrecen muchas más opciones e inmediatez, a la vez que aportan un punto social difícilmente igualable.

Fuente: ElMundo.es / Antonio M. Martin