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Todo sobre el sector del juego online en España

El Banco de España investiga financiaciones ilegales

El Banco de España investiga financiaciones ilegales

La guerra contra la financiación del yihadismo y de los grandes grupos del crimen organizado no solo se libra en las calles, y tampoco solo por parte de las fuerzas de seguridad.

Los especialistas del Banco de España llevan años intentando frenar el blanqueo de capitales de origen criminal a través de empresas españolas y en las últimas semanas han puesto su foco en los casinos reales y salas online, incluidos establecimientos de apuestas, ante las evidencias de que estas instalaciones físicas o virtuales son utilizadas por los grupos terroristas y las grandes mafias para lavar dinero.

El Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac) del Banco de España ha enviado de forma masiva a todos los operadores del sector un manual, al que ha tenido acceso este periódico, con instrucciones claras de cómo localizar en las salas de juego a los presuntos lavadores de capitales de grupos como el Daesh o Al-Qaida o de las grandes organizaciones internacionales del crimen organizado.

La principal unidad de inteligencia financiera española no oculta que pide la ayuda de los “directivos, empleados y agentes” de los casinos y casinos online, porque considera que éstos son, sin duda, los que más fácilmente pueden detectar a los intermediarios que se dedican a blanquear los fondos de los que se nutren los criminales.

El documento en sí se trata de un “catálogo de operaciones de riesgo” en el que se detallan las pautas que deben seguir los responsables de los casinos para “identificar” a los “clientes” sospechosos y para detectar las operaciones que pueden esconder un lavado o a los empleados que pueden colaborar con los terroristas o mafias. El sistema de lavado en España de supuestos yihadistas y bandas de crimen organizado detectado por los especialistas de Sepblac es simple: buscan “recibir certificados de supuestas ganancias” fruto del juego. El sistema puede pasar directamente por apostar dinero negro y todos los premios, aunque sean menores de la cantidad invertida, pasen a ser “legales” o por perder dinero en partidas para que sean ganadas por otros compinches.

Precauciones extremas El manual pide extremar las precauciones con los jugadores (físicos u online) que se nieguen a identificarse; que usen pasaportes de “países no muy comunes”, de “paraísos fiscales” o de zonas de “riesgo geográfico” (en velada alusión a países de implantación yihadista o del narco) ; que parezcan “dirigidos por un tercero” por su desconocimiento del juego; o que usen la “misma dirección online con varias identidades”. Por supuesto, el Banco de España también pide estar especialmente atento a personas con “antecedentes policiales o penales” vinculados “a actividades de financiación del terrorismo”.

En cuanto a las pautas para detectar operaciones sospechas de ser parte de la financiación de yihadistas o mafias, el Sepblac reclama a los casinos ser especialmente vigilantes con la técnica básica de pagar con billetes en efectivo de “baja denominación” y tras una participación en el “juego limitada o nula” cambiar las fichas por billetes de “alta denominación”. Pero las estrategias de lavado de capitales detectadas por los especialistas van mucho más allá: compraventas reiteradas de fichas por valores menores, insistencia en conseguir certificado del casino por el canje de fichas o transferencias de ganancias a cuentas de terceros.

El Sepblac también alerta ante “jugadores que parecen actuar concertadamente para compensar pérdidas y ganancias” tanto online como en las salas, clientes que “pierden reiteradamente a favor de otros jugadores con los que juegan habitualmente” o personas que “realizan grandes apuestas que no guardan relación con su perfil económico”.

Los ‘amaños’ deportivos, a la vista de las recomendaciones del Banco de España, también son una preocupación. Los analistas reclaman seguimiento a “apuestas deportivas poco comunes con ganancias en eventos deportivos donde la mayoría de las posibilidades indicaban que se iba a perder, especialmente en eventos ya iniciados” y en apuestas de “elevado volumen” sobre eventos de “escasa relevancia”.

Fuente: diariodenavarra.es