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El gobernador de Pensilvania propone gravar los bonos de juego

El gobernador de Pensilvania propone gravar los bonos de juego

El gobernador del estado de Pensilvania, Tom Wolf, propuso en el presupuesto estatal que los bonos que los casinos del territorio otorgan a los jugadores, a modo de regalo para que jueguen en sus establecimientos, sean también gravados.

La medida fue criticada por el titular de la American Gaming Association (AGA), Geoff Freeman, quien interpretó que la medida es comparable a gravar los cupones que otorgan las tiendas de comestibles a sus clientes.

Freeman dijo que la propuesta del impuesto del 8% sería ser extremadamente cuidadosos con pequeñas cantidades de dinero, y no lo suficientemente cuidadosos con grandes cantidades, obligando a los casinos a recortar promociones de los juegos que ofrecen y una reducción de los ingresos para el Estado.

“La propuesta de gravar el juego libre tiene poco o ningún sentido”, enfatizó. “Es contraproducente. Le costará al Estado de Pensilvania en términos de ingresos fiscales”.

Los créditos promocionales son típicamente otorgados por los casinos a los jugadores de tragamonedas. Quines por ejemplo solicitan una tarjeta de jugador del casino, pueden obtener 20 dolares de juego libre, como también recibir ofertas similares por correo.

La idea es utilizar los créditos promocionales para atraer clientes al casino, con la esperanza de que apuesten más allá de la cantidad de juego libre concedido.

“Los casinos no hacen dinero con el juego libre. Ellos hacen dinero con los gastos que se espera sean generados por el juego libre”, dijo Michael Pollock, director gerente de Spectrum Gaming Group, una consultora de la industria.

En Pensilvania el año pasado, los casinos gastaron U$S 621,9 millones en créditos promocionales, de acuerdo con el ente regulador estatal del juego. Los casinos pueden restar la cantidad que gastan en el juego libre de sus ingresos brutos en las tragamonedas, antes de que sean gravados con un 55% por el Estado.

Si la propuesta del gobernador hubiera estado en vigor el año pasado, se habría generado un adicional de U$S 49,7 millones para el Estado.

El Sands Casino en Bethlehem gastó U$S 150 millones en juego libre durante el pasado año, y el Parx U$S 84.9 millones. El Meadows Racetrack & Casino en el condado de Washington colocó U$S 64,7 millones en juego libre en el 2015, que fue la tercera cifra más alta de los 12 casinos del estado. El Rivers Casino en la costa norte, repartió U$S 54,5 millones, la quinta más alta.

Mientras que una sólida mayoría de los estados tienen una tasa sobre esta particular promoción en alguna forma, Pensilvania sería el primero en empezar sin una y después añadirla, dijo Freeman.

“Impuestos para frenar el juego libre es un enfoque punitivo en momentos en que se necesitan alianzas”, dijo Freeman desde Pittsburgh, donde estaba para promocionar el impacto económico de los juegos de azar a nivel local y en todo el estado.

También sostuvo que el impuesto podría golpear la competitividad de los casinos en Pensilvania. Ohio no grava los créditos promocionales, a pesar de que West Virginia, Maryland y Nueva York lo hacen en alguna forma.

“Cuando usted persigue este tipo de propuestas fiscales, lleva a que los clientes a lugares alternativos”, agregó.

Pollock coincide en que los casinos probablemente recorten el gasto promocional de ser promulgado el impuesto, lo que podría afectar la cantidad de ingresos producidos por las tragamonedas.

“Los casinos, como cualquier otro negocio en cierta medida, manejan los impuestos. Por eso, quiero decir que se convierte en una parte muy real del cálculo, cuando los operadores están determinando su estrategia promocional, cuánto, a quién y en qué circunstancias”, dijo.

Jeffrey Sheridan, portavoz del gobernador Wolf, dijo que se necesita ese impuesto para ayudar a paliar un déficit estimado en U$S 2.000 millones o más. Wolf también abogó por un aumento en el impuesto sobre la renta y un impuesto de explotación del gas natural.

“[El impuesto al crédito promocional] es una pieza de un paquete más grande de ingresos sostenibles diseñado para corregir el déficit. Si no fijamos el déficit, vamos a tener que hacer recortes drásticos en áreas como la educación y servicios humanos”, agregó Sheridan.

El uso de créditos promocionales creció drásticamente desde los primeros casinos que se abrieron hace una década en la región.

Fuente: Eldiario.deljuego.com.ar