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Todo sobre el sector del juego online en España

“Ya podemos analizar las consecuencias de nuestras políticas”

“Ya podemos analizar las consecuencias de nuestras políticas”

En su calidad de director general de Ordenación del Juego de España, uno de los principales mercados de juego de Europa, conversamos con él sobre las expectativas que genera un evento de esta magnitud en Latinoamérica y sobre la regulación del juego online, que está a punto de cumplir un nuevo aniversario en su país.

La III Cumbre Iberoamericana del Juego se realizará en mayo en México. Usted participará en las mesas redondas y el evento cuenta con la colaboración de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas de España. ¿Cuál es la importancia de un evento de estas características? ¿Por qué se ha elegido México?
La Cumbre Iberoamericana se concibió como un foro de encuentro de los diferentes reguladores de juego iberoamericanos entre sí y con la industria española al objeto de acercar posturas y compartir análisis y enfoques regulatorios. En un momento como el actual, en el que la actividad de juego se ha abierto decididamente camino en el ámbito online y, por tanto, aparecen nuevos retos, riesgos, pero también instrumentos, una de las grandes enseñanzas que la DGOJ ha extraído del largo y duro proceso de regulación y legalización del juego online es que dicha empresa debe abordarse de forma coordinada con las jurisdicciones cuyos principios de protección social son similares. En la DGOJ entendemos humildemente, pues queda mucho trabajo por hacer, que podría resultar de utilidad compartir esa experiencia con nuestros colegas iberoamericanos que están ahora afrontando o empezando a afrontar los grandes retos que nosotros lidiamos hace cinco años. Esa coordinación regulatoria necesariamente redundará en una industria de juego más fuerte y responsable y, por tanto, en una mejor y más profunda protección de los ciudadanos y grupos vulnerables. Después de dos ediciones de la Cumbre en Madrid y de haber tendido los puentes indispensables para ese intercambio de experiencias creo que todos los asistentes compartíamos la idea de que la Cumbre debía celebrar su próxima edición en América.

¿Existen puntos en común entre las industrias del juego mexicana y española? ¿Cuáles?
Las industrias de juego en los diferentes países presentan características muy diversas, pero también grandes similitudes. Si se profundiza en los detalles se pueden observar muchas y profundas diferencias. Suficientemente profundas como para que la actividad desarrollada de una determinada manera en un país no pueda replicarse sin más en otro. Ahora bien, desde una perspectiva más general se observa que en la mayoría de casos, e igual sucede en México y España, las legislaciones persiguen los mismos grandes objetivos (protección del consumidor, prevención de conductas delictivas, promoción de hábitos responsables) y utilizan instrumentos muy parecidos (sujeción de la actividad a licencia del operador, intenso control y seguimiento de la actividad, prohibiciones para menores o grupos vulnerables…). Internet y la posibilidad de comercializar la actividad de forma online suponen en todos los casos un replanteamiento de nuestros parámetros regulatorios y esa reconsideración, por la propia naturaleza de internet y los profundos cambios que está generando en nuestras sociedades, necesariamente debe ser global y coordinado.

México está a la espera de que la Cámara de Senadores trate un proyecto de ley para así finalmente actualizar la vigente que data de 1947. Una de las modalidades que regulará es el juego online. Este año, se cumplirán cinco años de la regulación del juego online en España. Basándose en su experiencia, ¿qué consejos compartirían? ¿Qué deben y qué no deben hacer los países que quieran regularlo?
Cada jurisdicción tiene sus peculiaridades y sobre todo una industria de juego presencial ya desarrollada, cuya situación debe evaluarse adecuadamente. Ahora bien, sí algo hemos aprendido de la experiencia es que, en el entorno online, los mecanismos tradicionales de protección, cuya esencia consiste en alejar la oferta de la demanda para minimizar los riesgos y, por tanto, los daños, no es efectiva. Toda regulación de juego online debe partir de una realidad indiscutible: la actividad está ahí y sus ciudadanos pueden acceder a ella. El gran objetivo es reconducir a un entorno legal y controlado una demanda que ya existe o que es relativamente fácil de captar por operadores no controlados. Siendo así es preciso desarrollar las condiciones adecuadas para que a los operadores de juego les sea rentable y conveniente formar parte de ese entorno legal. Ello exige el desarrollo e implementación de regulaciones que permitan a dichos operadores, los mejor posicionados para conocer a sus consumidores, desarrollar con cierta libertad su oferta y adaptarla con prontitud a los cambios sociales que suceden. Igualmente es importante el establecimiento de las condiciones precisas para que, sin merma de las competencias de control de cada jurisdicción, dichos operadores puedan proyectar su actividad en entornos internacionales que aumenten la masa de jugadores y, en consecuencia, el atractivo de sus ofertas; y para esto la coordinación regulatoria entre jurisdicciones es indispensable.

¿Cuáles son los retos que le quedan por afrontar a la industria del juego española?
Muchos. De los más importantes, sino el que más, la profundización en los mecanismos de convergencia entre los canales presencial y online que permitan a nuestra industria hacer frente a los grandes cambios sociales que ya se están sintiendo. También, y solo a modo de ejemplo, avanzar en el establecimiento de las condiciones que permitan a nuestros operadores disponer efectivamente de una liquidez internacional; definir los cauces para que la industria sea garante de la integridad del deporte y, también, referente en el desarrollo de nuevas políticas de responsabilidad corporativa centradas en la mejor y más completa información de sus clientes que permiten las nuevas tecnologías. Sin entrar en cuestiones tan concretas, los retos son muy grandes porque los reguladores de juego online estamos actualmente empezando a disponer de datos históricos que permiten análisis adecuados de las consecuencias de nuestras políticas y de la propia actividad por internet en nuestras sociedades. Mucho hay que avanzar en este sentido porque paralelamente a los problemas sociales y de control que afrontamos desde la perspectiva concreta del juego, se suman los propios de internet, que está cambiando muy rápidamente nuestra sociedad.

La DGOJ ha firmado varios acuerdos con sus pares europeos. ¿Consideran firmar acuerdos similares con reguladores latinoamericanos?
A día de hoy la DGOJ ha suscrito sendos convenios de colaboración con Uruguay y Bolivia y sin duda estamos abiertos a la firma de nuevos convenios con aquellas jurisdicciones que lo consideren de utilidad. Como antes indicaba, afrontar la empresa de regular el juego online y controlarlo exige entender la globalidad de la actividad y, por tanto, el éxito depende en gran medida de la capacidad de establecer mecanismos de colaboración útiles entre los diferentes reguladores.

Fuente: Exclusivo Yogonet.com