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Todo sobre el sector del juego online en España

Uruguay: 50% practica algún juego de azar

Uruguay: 50% practica algún juego de azar

Desde el 2002 las apuestas en Uruguay vienen creciendo de forma sostenida, y a casi 200 años del primer sorteo oficial de lotería en la entonces Banda Oriental -que buscaba ayudar a reunir fondos para el Hospital de Caridad-, las formas de juego en el país se multiplicaron. Durante el pasado año más del 50% de la población practicó algún juego de azar, lo que equipara los hábitos de juego locales con los del resto de los países occidentales.

Este martes la Dirección de Loterías y Quinielas celebra sus 160 años en un momento de cambios, con un proyecto de ley en discusión para cambiar la forma en que funciona el juego en Uruguay y también la amenaza del juego online, que se ofrece de forma libre y hace temblar la solidez del monopolio del juego que pretende tener el Estado.

En épocas de bonanza la gente juega más, pero no es la única variable en favor del juego, también la desesperación hace crecer las apuestas. Al menos esas teorías manejan quienes estudian las conductas de los jugadores.

Los expertos en ludopatía consultados creen que es en el momento previo a la recesión cuando la cantidad de apuestas aumenta, junto con la esperanza de las personas por obtener ese ingreso extra con el que contaban. Cuando llega la crisis, dicen, la realidad corta la salida de dinero. “En el 2000, por ejemplo, la gente iba a jugar porque quería recuperar el nivel que estaba perdiendo. En pleno 2002 la gente ya jugaba mucho menos”, explicó al diario El País el psiquiatra Óscar Coll, que dirige un programa especializado en tratamiento de la ludopatía en el Hospital de Clínicas.

Si se observa el crecimiento del juego en loterías y quinielas entre 2006 y 2015 en relación con el aumento del PIB, se puede ver cómo el crecimiento de las apuestas ha acompañado sus variaciones. Sin embargo, entre 2014 y 2015, mientras el PIB permaneció casi estancado, el juego en Loterías y Quinielas creció de manera significativa. La teoría que apunta a un aumento del juego en épocas de prosperidad parecería aplicar para el período entre 2006 y 2014, y a partir de 2015 ocurriría lo contrario. De todos modos, se trata solamente de un año, por lo que resta esperar al cierre de los balances de 2016 para tener más información.

La diferencia de las apuestas que se hacen en la lotería y la quiniela, con los casinos, por ejemplo, es que la inversión mínima es muy baja. Con $35 o $50, aunque se juegue más de una vez por semana, “no se distorsiona el presupuesto mensual”, dijo el director de Loterías y Quinielas Luis Gama. “Las cifras demuestran que independientemente de la situación económica de cada ciudadano el juego crece hace 14 años, y eso que hemos pasado momentos complicados. Del 2001 al 2002 hubo una pequeña caída, pero prácticamente se jugó lo mismo”. De hecho, en la última década creció a pesar de que se sacaron de circulación varios juegos, como el Kini.

La tecnología de la lotería evolucionó del célebre bolillero manual hasta uno que mueve las pequeñas pelotitas con viento sin intervención humana. Sin embargo, hoy en día es una de las menos preferidas. Habitualmente se relaciona a la lotería con personas mayores, junto a la Tómbola o la Quiniela, el juego más popular. El Cinco de Oro y las raspaditas, por otra parte, son consumidas por un público más joven.

Si bien La Banca —la agrupación de dueños de agencias de quinielas que tiene cedida la explotación de algunos juegos— invirtió en tecnología y capacitación, la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas se quedó atrás, explicó Gama. “Lamentablemente el organismo controlador estaba más abajo que el controlado. A veces tenemos un discurso histórico, pero olvidamos que pasaron muchos años y tenemos que actuar y posicionarnos”, apuntó.

Muchos de los funcionarios de la dirección empezaron sus carreras como niños cantores, cuenta Gama. En los últimos años se realizaron capacitaciones con expertos extranjeros para actualizar sus conocimientos del mercado. En el futuro se prevé la compra de dispositivos láser para leer códigos de barra y de tabletas para los cerca de 30 inspectores que la Dirección de Loterías y Quinielas tiene en todo el país. “Hay que recuperar el lugar que siempre se debió haber tenido”, concluyó.

Gama dijo además que la Dirección está trabajando en un proyecto de ley que regule específicamente el juego online. Un estudio del Hospital de Clínicas estima que el 4% de la población juega a través de internet, lo que sería un total de 91.000 personas. Hoy las empresas que ofrecen juegos de azar a través de la web no están reguladas, lo cual preocupa a los especialistas, quienes, como el psiquiatra y docente de la Universidad Católica del Uruguay Fredy Da Silva, piden que se tomen medidas de control sobre el tema. “Hay que legislar para internet, no puede quedar en manos de transnacionales”.

El proyecto de ley que el Gobierno presentó a fines del año pasado abarca el tema, pero no profundiza en este tipo de juego. Prevé la creación de un organismo que controlará los juegos de azar y otro que los administre, además de ratificar el monopolio del Estado en el juego y establecer nuevas sanciones para quienes inclumplan, aunque de momento su discusión se pospuso hasta que termine la Rendición de Cuentas.

Si el proyecto se aprueba, el Ministerio de Economía pretende que haya una nueva ley dedicada exclusivamente a los juegos a través de internet. Incluye medidas para el control de lavado de activos, además de disposiciones que tengan que ver con el control del juego. Si bien todavía se está elaborando, Gama explicó que se espera que tenga controles de registro y que se tomará de referencia la experiencia internacional a la hora de controlar el juego compulsivo. Sobre la cantidad de licencias que se podrían dar, por ejemplo, explicó que no se pretende dar una gran cantidad de autorizaciones a empresas, que se priorizará a quienes ya invirtieron en el juego en el ámbito local y que además se deberá evaluar los mecanismos de filtrado en la web.

Según explicó el psiquiatra Oscar Coll, Uruguay tiene una oferta de juego (entre casinos, loterías y quinielas, y juego online) para una población de 15 millones de habitantes. El experto dijo que el país tiene el doble de oferta que España y opinó que las apuestas online harán gran daño en la población joven, ya que están introduciendo el juego al hogar. Indicó además que hay picos de juego durante el año: uno de ellos ocurre a mediados, que es cuando muchas personas cobran el aguinaldo, y otro ocurre a fin de año. El experto dijo que solamente un 3% de los adictos al juego tiene problemas con loterías y quinielas ya que en su mayoría tienen una respuesta retrasada, es decir, que la persona debe esperar al momento del sorteo para saber si ganó.

Por su parte, el psiquiatra Fredy Da Silva anunció que la Universidad Católica trabaja en un proyecto de investigación que pretende elaborar un perfil de los jugadores en Uruguay, el que categorizará los juegos según qué tan adictivos sean.

La Banca tiene 49 tipos de raspaditas (quinielas instantáneas) diferentes. Las hay con forma de crucigramas, tatetí, tematizadas con el rock, con la suerte irlandesa y con el fútbol.

Están amparadas por decreto y son habilitadas por la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas. Estos son de los juegos más adictivos, detrás de las tragamonedas y los juegos online, porque el premio se entrega de forma inmediata y no hay necesidad de esperar a un sorteo.

Por lo general, se imprimen entre uno y dos millones de cartones, dijo Fernando Imbriaco, secretario de la Asociación de Funcionarios de la Dirección de Loterías y Quinielas. Habitualmente tienen premios que van entre los 700.000 pesos y el millón. En ocasiones, incluso, prometen dos millones de pesos. Para Imbriaco, eso funciona como “una especie de engaño”. En primer lugar, justificó, porque desde que se registra el cartón el porcentaje de premios que una persona puede ganar va disminuyendo. Imbriaco dijo que hay casos donde las raspaditas se dieron de baja luego de permanecer a la venta mucho tiempo después de entregados los premios grandes. Por lo tanto, las personas seguirían comprando cartones que no les van a dar los premios prometidos.

Gama sin embargo desmintió esta información e indicó que su administración tiene información en tiempo real sobre la entrega de premios y que suspende las raspaditas una vez que se entregaron los más importantes. Según explicó, una vez que se decide sacar un juego de circulación se retiran las tarjetas de los comercios y luego se destruyen.

“Si hay un juego que genera dudas lo suspendemos”, apuntó, y ejemplificó con el caso del Juego de la Cédula, que fue suspendido luego de que se generaran dudas sobre su transparencia. El funcionario dijo que la Dirección está tomando medidas para ser más transparente. Una de ellas será que el Cinco de Oro se podrá cobrar en cualquier punto del país y no solo en el lugar donde se compró.

Fuente:www.elpais.com.uy