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Todo sobre el sector del juego online en España

Se buscan ludópatas para entender su adicción

Se buscan ludópatas para entender su adicción

La Universidad y el Principado inician una investigación para conocer el impacto del juego en la sociedad. Solo 130 pacientes acudieron a salud mental en los últimos cuatro años

Cuenta José Ramón Hevia, jefe del Servicio de Promoción de la Salud y Participación del Principado, que el juego es algo consustancial a la sociedad, que ya los oficiales de las legiones romanas se arruinaban a diario con los dados. Pero la diversión deja de serlo cuando se convierte en un impulso que controla tu vida y da al traste con la economía familiar, cuando se transforma en incontrolable y destructiva. La bibliografía general refleja que entorno al 0,9% de la población tiene un problema con el juego, ya sea presencial o también online. Eso supondría que afecta a unos 10.000 asturianos. Sin embargo, los registros de salud mental del Servicio de Salud (Sespa) recogen que entre los años 2010 y 2014, los últimos de los que hay constancia, solo 130 pacientes acudieron a consulta. Con el objetivo de localizar a esos 10.000 asturianos, conocer su perfil, tenderles una mano y, además, trazar estrategias de prevención, la Universidad de Oviedo ha iniciado un proyecto de investigación. Lo liderará el grupo de conductas adictivas y contará con la colaboración de la Dirección General de Salud Pública, que es la promotora del proyecto. Los primeros resultados estarán listos a finales de año.

El director del grupo de conductas adictivas, José Ramón Fernández Hermida, insiste en que la meta que se persigue es radiografiar el problema del juego en Asturias para ayudar a los pacientes y tratar de prevenir. Por esa razón, aunque también hará un trabajo cuantitativo, para saber el número de afectados, la prioridad será la labor cualitativa, en la que se conozcan los perfiles, los hábitos,… Quiere llegar a todos aquellos que no han acudido todavía a salud mental, a los que no están asociados, a los que dudan si tienen un problema porque el juego comienza a controlar sus vidas, a los familiares de personas con conductas de riesgo que estén preocupados y a los indecisos que no saben a dónde acudir. Todos los asturianos que encajen en estos supuestos pueden ponerse en contacto con los investigadores a través del correo electrónico grupoca@uniovi.es o a través del teléfono 985104189. Hermida promete anonimato y confidencialidad absoluta sobre los datos que aporten. Las entrevistas previas durarán una media hora y podrán ser presenciales. «Prometemos una ayuda discreta», insiste el profesor, consciente de lo delicada de la situación.

El mercado del juego en España sí está radiografiado por el Ministerio del Interior en un informe que presenta anualmente. De hecho, mueve más de 33.000 millones de euros al año. Al menos, esas fueron las cifras de 2015, que suponen un incremento del 11,57%. Se apuesta más dinero y hay más clientes. En consonancia, las patologías también aumentan.
Quién es un ludópata patológico

¿Qué jugador ha cruzado la línea y se ha convertido en un ludópata patológico? El juego está muy integrado en la sociedad. Alrededor del 75% de los españoles participan en sorteos de azar, como la Primitiva, la Once, y tienen un gasto tasado por debajo de los 10 euros, precisa Hermida. Este comportamiento no supone una conducta de riesgo y, en principio, no tiene por qué causar preocupación. Sí existe un riesgo cuando se empieza a perder el control, cuando se dispara el gasto y cuando se destina mucho tiempo en el día a día, ya sea en modalidades presenciales o a través de internet. «Hoy en día es imposible encender la televisión y no ver anuncios con nuevas ofertas», destaca Hevia.

Ese es otro aspecto que se intentará desentrañar, el peso que está adquiriendo el juego online. Hermida explica que los miembros de su grupo intentarán ver la evolución global del juego en el Principado. La hipótesis con la que inician el trabajo es que apenas hay ludópatas puros de internet, es decir, que la inmensa mayoría compatibilizan las dos modalidades. Pero quieren confirmarla. La bibliografía también refiere que alrededor del 4% de los menores de 18 años tienen problemas con el control del juego, sin embargo, entre los adultos ese porcentaje no llega al 1%. Así que intentarán saber cómo es posible que exista ludopatía entre los menores cuando están prohibidas las apuestas a esas edades y también qué pasa en la transición a la edad adulta, por qué cae en picado la afección.

El grupo de conductas adictivas se adentra en esta investigación con el supuesto de que existe una conexión entre la prevalencia de la ludopatía y el acceso a los videojuegos y la interacción con otros jugadores. Esto no quiere decir, sin embargo, precisa Hermida, que se haya demostrado que los videojuegos causen patologías. Precisa que es un hilo del que tirarán con toda la cautela.

Una vez reunidos todos los datos y sistematizados, el trabajo pasará al Consejo del Juego de Asturias, que será el órgano encargado de ver qué medidas se pueden adoptar para reducir el impacto, para tratar a los pacientes diagnosticados y, fundamentalmente, para hacer una labor de prevención a corto, medio y largo plazo. Ese es, en definitiva, el objetivo último de la investigación: prevenir ludopatías patológicas.

Fuente: lavozdeasturias.es