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Los juegos fantasy revolucionan el deporte

Los juegos fantasy revolucionan el deporte

En Europa aún hay un retraso temporal en el desarrollo de este negocio. Y especialmente es «un reto» en un país como España, donde suele ser un lugar común esas conversaciones sobre qué debería haber hecho o no un entrenador de fútbol.
Que si Lopetegui no acierta con su once en la Selección. Que si Zidane falla en sus titulares. Que si Luis Enrique se está arriesgando a terminar la temporada en blanco Estas conversaciones están a la orden del día en España. En los bares, en la cafetería del trabajo, en casa mientras se ponen los pies encima de la mesa. Y es que se dice que España es un país de coach couch, de entrenadores de sofá, donde todo el mundo tiene una opinión. Todos somos Zidane y sabríamos, mucho mejor que él, qué hacer en cada partido.¿Por qué no hacerlo realidad? ¿Por qué no convertirse en manager del once soñado?

Es la filosofía que subyace tras las Fantasy Leagues. Ya las tienen las grandes ligas, eventos y competiciones del mundo, como LaLiga, la NBA, la NFL o la MLB, entre muchas otras. Son competiciones que cuentan con 56 millones de usuarios activos en EEUU, un ascenso sin precedentes si se compara con los 18 millones de 2010.

Hay más cifras que abruman: se dedican a los Fantasy Sports (FS) casi 70 horas al mes, cifra que aumenta un 41% cuando se computan los Daily Fantasy Sports (DFS), considerados como la evolución natural de los FS. Pero, ¿qué hay detrás de los Fantasy Sports? ¿En qué se diferencian de los DFS? ¿Cómo se pueden aprovechar desde un punto de vista de marketing deportivo? ¿Qué hay detrás de la fusión de los dos grandes «jugadores» de DFS (DraftKings y FanDuel) en EEUU?

Son las preguntas que respondió Andres Mendoza, co-fundador de Chalk, empresa de DFS que ya opera en diversos países, y que compartió con la audiencia de la Asociación de Márketing de España. El experto desgrana esas respuestas, donde califica como «increíble» el éxito de esta industria en EEUU y Canadá, favorecida por el boom de Internet, que ha «catapultado su crecimiento».

La primera pregunta para no iniciados es obvia: ¿Qué son los Fantasy Sports y los Daily Fantasy Sports?

La importancia de las definiciones
«El modelo tradicional de Fantasy Sports se basa en un juego a temporada completo, en el que los participantes compiten entre ellos con un equipo ficticio formado por jugadores que generan puntos en base a su desempeño en partidos reales», apunta Mendoza.

Se da a cada usuario un presupuesto similar, por ejemplo, de un millón de euros, y cada uno elige a sus jugadores. Es el equipo con el que el usuario se la juega en esta liga «fantasy», donde hay una tabla objetiva tras cada partido que reciben los operadores, en la que se muestra el desglose de los puntos que ha obtenido cada jugador en esa jornada concreta. Por ejemplo, marcar un gol son 4 puntos; una asistencia, 2 puntos; una tarjeta roja, resta otros 2 y así sucesivamente. Y, como es obvio, el que obtiene más puntos, gana. Las estadísticas generadas por jugadores reales en equipos profesionales son, por tanto, la base de este juego.

Esto no se limita al fútbol. Muy al contrario: el abanico es amplísimo y abarca desde el baloncesto hasta el rugby, pasando por el golf, las artes marciales o los eSports, entre otros. La idiosincrasia de este modelo tradicional es que los usuarios van revisando su formación cada semana hasta que se proclama un ganador de toda la temporada.

«Se trata de un periodo temporal que plantea retos a nivel de engagement, pues si uno no está al día en cada jornada (por olvido, vacaciones, trabajo) puede verse muy afectada su puntuación (manteniendo en el once, por ejemplo, a jugadores lesionados)», apunta Mendoza. La consecuencia directa es «una pérdida de motivación» ante la dificultad para alcanzar el nivel de puntos de otros usuarios.

Aquí es donde llegan las bondades de los Daily Fantasy Sports. «Replican la forma de jugar del modelo anterior, pero la competición es jornada a jornada, semana a semana o día a día, según el deporte del que se trate», lo que da más flexibilidad y minimiza ese riesgo de desmotivación, como destaca el co-fundador de Chalk. Según operadores, se trata de torneos privados o públicos, en los que puede tratarse tanto de un 1 contra 1 como de una competición entre mil personas en la que se proclaman 20 ganadores, entre muchas otras modalidades.

En los Daily Fantasy Sports hay juego de pago. Las plataformas sirven como intermediario: para entrar en un torneo abonas primero un precio de entrada. Ese precio no tiene relevancia hasta que se proclama un ganador, pues funciona como una especie de bote que se embolsa quien se lleva la victoria, una vez descontada la comisión del operador. Una vez dentro, el usuario cuenta también con un presupuesto y todo funciona igual que en el modelo tradicional. Una fórmula que ha pasado de los 18 millones de usuarios activos de 2010 a los 56 millones actuales.

Las dueñas del mercado
Los dos grandes actores de este negocio, con una cuota de mercado conjunta del 90%, son las firmas citadas: FanDuel (fundada en 2009) y DraftKings (2011). Anunciaron su fusión en noviembre del año pasado, con el objetivo de crear un titán con más oferta que atraiga a nuevos usuarios, «incluyendo a millones de jugadores de fantasy que aún no han probado» sus productos, como explicaron en el momento de su alianza.

No es un camino fácil, pues aquí irrumpe un problema de fuerza mayor. «A mediados de 2015 se comenzó a cuestionar su legalidad», cuando la Justicia de EEUU «exigió a los operadores que restituyeran los fondos que se habían jugado en sus webs diciendo que son apuestas, algo prohibido en el país salvo para casos concretos», relata Mendoza. Para entenderlo, hay que retroceder hasta 2006, cuando la Unlawful Internet Gambling Enforcement Act (UIGEA) prohibió las apuestas on line excluyendo modelos como las loterías estatales, las carreras de caballos o los Fantasy Sports (simulation sports game).

Entonces, los Daily Fantasy Sports no existían, motivo por el que ahora se ha generado el debate en torno a si son juegos de azar o de habilidad. Quienes defienden que se trata de azar argumentan que los usuarios apuestan dinero, que hay ganancias y que es un deporte. «Los que dicen que es una cuestión de habilidad alegan que la operativa es muy distinta a la de los casinos u otros juegos y que las opciones de ganar no son ajenas a ti: activamente se eligen unos jugadores que por habilidades o estrategia se consideran con más posibilidades de victoria y el participante va evaluando cómo evoluciona su equipo por nivel de conocimiento», relata Mendoza.

Con este telón de fondo, el debate se desarrolla a nivel estatal y cada uno decidirá cómo lo regula, lo que puede tener un impacto crucial en la industria, pues puede suceder que lo que permita un Estado quede prohibido por otro, haciendo así los torneos más pequeños y obligando a que existan distintos servidores en cada Estado. «Esto cambiaría totalmente el modelo de negocio por lo que hay mucha expectativa sobre cómo se regulará», alerta el experto.

En su opinión, no se trata de apuestas. Pero sea cual sea el resultado finalmente de la maraña legal, destaca que en este negocio no caben los amaños porque no importa el resultado, sino el desempeño de un jugador. «Hacemos que el hobby de ver el fútbol sea más entretenido te juegues o no dinero, es un modelo sano enfocado al entretenimiento». Esa transparencia es crucial para un modelo de negocio que tiene que dar seguridad al usuario, ya que se incluyen transacciones electrónicas.

Tipos de deporte
En Europa aún hay un retraso temporal en el desarrollo de este negocio. Y especialmente es «un reto» en un país como España, donde suele ser un lugar común esas conversaciones sobre qué debería haber hecho o no un entrenador de fútbol. Y es el que el deporte rey es un hobby muy radicado en Europa, con público dispuesto a consumir más tiempo e invertir más en su afición.

El horizonte al que el sector espera que un día llegue Europa está en Estados Unidos, donde la máxima popularidad son las ligas NBA y NFL, aunque hay otros deportes como el golf que también están triunfando. Allí, DraftKings y FanDuel mantienen partnerships con clubes, estadios o ligas, lo que explica que el exitoso crecimiento del negocio. Allí hay muchos jugadores profesionales de estos Fantasy Sports, con torneos millonarios como el que en 2015 repartió hasta 10 millones de dólares en premios (un máximo de un millón por jugador) con un precio de entrada de 20 dólares. “Esto hace posible monetizar una afición”.

Los grandes interesados
Pero, ¿por qué es tan interesante el modelo y por qué tienen futuro fuera de EEUU? Mendoza recuerda un dato clave: desde que los Daily Fantasy Sports irrumpieron en Estados Unidos el consumo de contenido deportivo ha aumentado un 41%. Así, hay al menos cuatro grandes interesados (o beneficiados) por esta industria.

En primer lugar, el sector de medios de comunicación, algo que se comprueba en los actuales inversores de DraftKings y FanDuel, como Time Warner, Disney, NBC, Comcast o Google Capital, entre muchos otros. Para ellos es un modelo de negocio que nutre a su vez su negocio primario, porque se eleva el consumo en todas sus ramas.

En segundo lugar, las ligas son también grandes interesadas, pues abre otra vía de engagment para sus audiencias al elevar igualmente la demanda sobre sus contenidos.

En tercer lugar, están los clubes. Ahora interesa el desempeño individual de cada jugador y no sólo el resultado, lo que eleva el tiempo de consumo de información. «Por ejemplo, un fanático del Real Madrid no sólo leerá resúmenes del club, sino que revisará páginas de otros o verá en tiempo real cómo va un partido», apunta Mendoza.

Por último, también es interesante a nivel individual de los jugadores por el seguimiento estadístico en que se basa este negocio. «No se trata de fichar al más mediático, sino al de mejor rendimiento según las cifras», avisa. Y «esto puede fomentar contratos con patrocinadores, pues favorece al jugador como marca».

En este sentido, ha habido acuerdos de partnership en este negocio en el que han participado empresas que inicialmente pueden no asociarse al deporte, como la alianza entre CBS y Volkswagen, que, concebida como una firma premium, vio la ocasión de lanzar un nuevo modelo del Passat en esta industria. Consideró que los fanáticos de la NFL y Fantasy eran su público objetivo y la campaña tuvo tanto éxito que ahora es un partner de referencia.

Con este marco, Mendoza recuerda las palabras de Jason Robins, CEO de DraftKings, que asegura que esta industria es un «niño» con muchos retos en todos los ámbitos. A nivel global, es clave «el alineamiento de marcas, properties y operadores para crear mercado», concluye el experto.

Fuente: expansion