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Todo sobre el sector del juego online en España

Aevi distancia los eSports del deporte

Aevi distancia los eSports del deporte

Tras la entrada de la Liga de Videojuegos Profesional (LVP) en la Asociación Española de Videojuegos (Aevi, que agrupa a las grandes distribuidoras de videojuegos y algunos estudios españoles), parecía lógico que se creará una voz común en la industria. Esta mañana hemos podido conocer esa posición conjunta que consiste en considerar que los eSports han llegado para quedarse y que están experimentando un gran crecimiento, pero aún no tienen la suficiente fuerza social ni económica para justificar una legislación específica. Además, rompiendo con la tendencia actual, pone sobre la mesa la consideración de que no se pueden considerar deporte por sus características muy diferentes a estos.

En la postura de Aevi ha tenido mucho que ver la opinión de Alberto Palomar, profesor de derecho de la Universidad Carlos III y un experto en derecho deportivo, expuesta en el libro “Regimen Jurídico de las Competiciones de Videojuegos: La necesidad de un marco jurídico para los videojuegos en España” editado por Difusión Jurídica y que Palomar ha escrito junto a Ramón Terol.

José María Moreno, director general de Aevi, ha destacado el hecho de que es la primera vez que se sientan a establecer posturas comunes los publishers que fabrican el software y los organizadores de ligas profesionales españolas. En Aevi, además de LVP, también están representadas las Call of Duty World League, la FIFA World Cup y la Overwatch League, así como las ligas nacionales Game eSports y Liga PlayStation.

El peso de los eSports sigue siendo pequeño para una regulación propia

En el análisis que ha realizado Aevi del sector se establece que las previsiones de crecimiento de los eSports son muy ambiciosas (la consultora NewZoo espera que se alcancen unos ingresos superiores a 1.100 millones de dólares en 2020), pero que todavía está muy inmaduro en España: según la agencia Play The Game, en 2016 hubo unos ingresos en los eSports de 4,5 millones de euros. Según ha afirmado en la presentación del ideario Sergi Mesonero, director de estrategia y cofundador de LVP, “La proyección es grande, pero el impacto aún es muy pequeño”.

Según Aevi, trabajan en eSports en España 300 personas, 100 de las cuales son jugadores profesionales que pueden ganar en el caso de League of Legends unos 1.000 euros mensuales, y menos en otros juegos menos populares. Incluso hablando de los jugadores de élite europeos del mismo juego los sueldos máximos son unos 100.000 euros anuales.

En el aspecto económico los eSports se encuentran con que la mayoría de sus ingresos, entre un 75 y un 80% procede del patrocinio y la publicidad: un único canal y pocos clientes, mientras que son muy minoritarias otras fuentes como los derechos audiovisuales o la venta de merchandising o servicios premium.

Aevi apuesta por la autorregulación

Esto lleva a Aevi a concluir que es pronto para intentar establecer una legislación propia, aunque sí va a redactar un código de buenas prácticas (en cuya redacción estarán todos los actores de los eSports y abogados especializados) con la confianza de que esta autorregulación ayude al crecimiento de los eSports en el país. La patronal considera que es suficiente por el momento con la normativa mercantil, laboral, de propiedad intelectual y de competencia.

En la Unión Europea se ha planteado el mismo debate sobre la necesidad de regular los eSports, y Aevi intervendrá a través de la Interactive Software Federation of Europe (ISFE), a la que pertenece, y también ha hecho llegar tanto el manual de Palomar y Terol como el ideario a las grandes distribuidoras de eSports a nivel mundial.

Moreno ha especificado que cuando más adelante exista la necesidad de llevar a cabo esa regulación nacional, tendrá que ser de acuerdo con la que se establezca en todo el mundo, “sobre todo a nivel europeo”, ha dicho. Para Palomar, cuando llegue ese momento sería conveniente seguir el modelo conceptual que rigió para legislar el juego online: uno nacional que superaba el concepto territorial (ya que sería perjudicial que cada comunidad autónoma estableciera sus propias normas), en el que se protegiesea los menores y hubiese garantías a los consumidores, aunque, añade el experto en derecho, en el caso de los videojuegos “no veo problemas de consumo masivo de menores ni de apuestas”.

Diferencias entre los eSports y los deportes

Aunque hasta ahora la tendencia dentro de los eSports era buscar su asimilación a los deportes e incluso acogerse a su misma legislación, Aevi aboga por desmarcarse de esta forma de pensar. Y no es lo único en que se diferencia de otros idearios: la Entertainment Software Association (ESA), la patronal estadounidense, considera parte de los eSports sólo a quienes juegan de forma profesional mientras que Aevi también contempla los jugadores amateurs.

Según la argumentación que defiende Aevi, el deporte es territorial y según el que se trate se siguen unas normas ya definidas, mientras que los videojuegos son globales (el jugador puede estar en cualquier lugar del mundo, incluso puede estar cada jugador del equipo en distintos países y competir por un club que esté en otro país) y sus normas las marca el desarrollador del software, que además va modificando las reglas del juego constantemente en cada parche. Aevi siente los eSports más cerca del espectáculo (por ejemplo la NBA, la WWE o la NFC) que del deporte.

Además, las tendencias en eSports cambian muy rápido; Mesonero ha puesto como ejemplo que hace apenas un año nadie hubiera aventurado que se vieran competiciones profesionales de Clash Royale, y las habrá en Gamergy que se va a celebrar el mes que viene.

Además del código de buenas prácticas, Aevi tiene previsto publicar un libro blanco de los eSports que describa la situación real en España y su dimensión económica y social y que sirva “para ver por dónde se puede desarrollar el sector”, ha dicho Mesonero, y que sirva para difundir estadísticas y datos correctos. “Intentamos que haya constancia de que el sector está agrupado”, ha apuntado Moreno, ya que las administraciones empiezan a plantear a la Asociación dudas sobre este tema. El objetivo es que en este libro blanco participen publishers, ligas, casters, jugadores, clubes…, aunque no formen parte de Aevi.