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Todo sobre el sector del juego online en España

El online representa un 5,5% del ecommerce español

El online representa un 5,5% del ecommerce español

Según el Estudio sobre Comercio Electrónico B2C (Business to Consumer) 2016 del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI).
Pocos españoles lograron resistirse a la tentación del ecommerce en 2016. Según el Estudio sobre Comercio Electrónico B2C (Business to Consumer) 2016 del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), el año pasado no sólo se incrementó el volumen de negocio total del sector, que creció un 22,2% respecto al año anterior hasta alcanzar los 25.354 millones de euros, sino que cada español aumentó su presupuesto destinado a las compras virtuales un 18%, hasta los alcanzar un gasto medio per cápita de 1.198 euros.

En total, un 65,9% de los internautas adquirieron algún producto o servicio por esta vía en 2016, lo que representa un total de 21,2 millones de personas y supone un 3,6% más que en 2015.

Compradores y no compradores
Los compradores online españoles son, en su mayoría, hombres (54%), con edades comprendidas entre los 35 y los 49 años y residentes en núcleos de población de más de 100.000 habitantes. La práctica totalidad de ellos (91,4%) prefiere llevar a cabo estas transacciones desde la comodidad de su hogar, lo hace sin una periodicidad fija (54,2%) – si bien un 18,2% no puede evitar caer en la tentación al menos una vez al mes- y, de media, efectúan 11,99 procesos de compra al año.

Respecto al anterior informe, ha aumentado significativamente el número de usuarios de entre 25 y 34 años que se aventuran a cambiar los comercios físicos por los virtuales. También empieza a calar esta tendencia en mayor medida entre las personas que viven en zonas rurales de menos de 20.000 habitantes.

En cuanto a los no compradores, aquel público aún por conquistar por parte de las empresas, son, según los datos del ONTSI, en su mayoría mujeres (55,9%), con edades comprendidas entre los 35 y los 64 años y, paradójicamente, residentes tanto en los ciudades de mayor tamaño (más de 100.000 habitantes) como en hábitats más reducidos (menos de 10.000).

De este conjunto ajeno en 2016 a los carritos virtuales, un 41,6% ha recurrido a la Red para resolver dudas o curiosear antes de adquirir algo offline, un porcentaje algo más bajo que el del año anterior. En este listado de los más buscados figuran, en orden descendente, establecimientos hoteleros, dispositivos electrónicos, programas informáticos, películas, música y videojuegos.

¿Qué hay en el carrito?
Entre los productos y servicios preferidos por los internautas que sí que están familiarizados con todos los pasos necesarios para realizar estas transacciones online siguen figurando en lo más alto de ránking, año tras año, las reservas de alojamientos y paquetes turísticos (46,6%), los billetes de transporte (46,6%), la ropa, complementos y artículos deportivos (46,5%) y las entradas a espectáculos (43,2%). Los que tienen menos tirón son la joyería y los relojes (7,3%), los juegos de azar, concursos, apuestas y lotería (5,5%) y los artículos de coleccionismo y las antigüedades (2,4%).

Las webs más utilizadas para efectuar estas adquisiciones son las que venden principalmente por Internet, seguidas de las de los comercios que también cuentan con establecimientos físicos y de las de los propios fabricantes o proveedores. El 93,1% de los internautas es fiel a sus páginas habituales de compra, normalmente por sus precios y por la variedad del stock.

Por otra parte, las tarjetas de crédito y débito se alzan un año más como el método de pago predilecto (optan por ellas el 67% de los usuarios), mientras que los sistemas intermediarios, como PayPal, se consolidan como segunda opción (28,1%). El contra reembolso (7,8%) y el pago a través del móvil (0,3%) son minoritarios.

El estudio también explica que un 71,6% de los compradores se han hecho con productos físicos que, por tanto, requieren envío. Sin embargo, si nos atenemos únicamente a los términos monetarios, sólo el 28,5% del volumen total del comercio electrónico precisó de transporte para llegar a su destinatario (7.209,2 millones de euros) frente al 68,8% del volumen total que no lo hizo (17.383,6 millones).
Impulsos e impedimentos

Asimismo, desde el ONTSI han analizado los motivos que llevaron a los internautas españoles a recurrir al ecommerce, qué aspectos de las transacciones cambiarían o mejorarían y qué razones influyeron en los que no se atrevieron a hacer click sobre el botón “tramitar mi pedido”.

Entre los principales atractivos que sedujeron a los compradores virtuales siguen situándose a la cabeza los precios, las promociones y las ofertas (que animaron a un 75,3% de ellos) y la comodidad (que conquistó al 68,6%). Por otra parte, los que no se aventuraron en el mundo de las adquisiciones online aducen que la imposibilidad de ver el objeto de su deseo en persona fue lo que frenó cualquiera de sus impulsos consumistas.

En cuanto a los aspectos a mejorar, destacan sobre todo los gastos de envío (irritantes para el 79,9% de los usuarios), las garantías de devolución o cambio de los productos (69,2%), la atención al cliente (66,9%) y las garantías sobre el uso de los datos personales (64,9%).

Siguiendo por esta senda negativa, en 2016 un 16,9% de los clientes han tenido problemas con lo que compraron. Las quejas más frecuentes fueron la no recepción de los pedidos, su estado defectuoso al llegar al destino y los retrasos en la entrega. Un 18,9% decidió devolverlos y un 79,8% no dudó en poner una reclamación.

Fuente: expansion