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Todo sobre el sector del juego online en España

Las apuestas deportivas tiran del sector del juego

Las apuestas deportivas tiran del sector del juego

Grupos como Cirsa, Codere o Recreativos Franco toman posiciones para aprovechar los nuevos nichos.

Las empresas privadas del juego han encontrado en las apuestas deportivas el mejor reclamo para la nueva clientela de consumidores jóvenes, más asiduos a las salas y a las plataformas online. Mientras preparan sus estrategias a golpe de reposicionamiento tecnológico, estas empresas disfrutan del viento favorable de un sector que, una vez excluida la parte estatal de Loterías y la Once, mueve 4.779 millones al año.

El segmento de la apuesta deportiva es el más dinámico de todos y se ha convertido en el “motor de la mejora de la industria”, según la última edición del Anuario del Juego, elaborado por la Fundación Codere. El deporte generó unos márgenes -diferencia entre el gasto de los clientes y lo que se reparte en premios- de 638 millones en 2016, un 20% más. El 57% del juego online tiene que ver con esta modalidad.

El otro catalizador del juego privado fueron los salones, que movieron 581 millones y crecen también a doble dígito. Los casinos, con 345 millones, y los bingos, con 581 millones, completan un negocio presencial que el año pasado movió en total 4.295 millones, un 6,4% más, y que, según el anuario, prospera al compás de la recuperación económica.

Estas tendencias están teniendo su efecto en el panorama empresarial, compuesto por más de 3.000 sociedades sujetas a una nueva oleada de consolidaciones y movimientos corporativos.

El más relevante de ellos será el que prepara Cirsa, el conglomerado de juegos propiedad de Manuel Lao a través de Nortia. La empresa ha contratado a Lazard para estudiar una posible salida a Bolsa o la venta de una participación relevante, en una operación que podría valorar el grupo en cerca de 2.000 millones.

Cirsa posee Sportium, que es una de las marcas líderes en las apuestas deportivas, y en abril de este año se hizo con Miky, una histórica empresa catalana de los salones y las máquinas de juego.

Codere, otro de los líderes del sector nacional, se desmarca de cualquier hipotético interés por entrar en Cirsa y, tras un largo proceso de reestructuración financiera, trabaja en un plan estratégico hasta 2020 con el que aspira a reforzarse en Latinoamérica. Este año compró por 24 millones el grupo mexicano Caliente.

Otra compañía emblemática del sector, Recreativos Franco, propiedad de los herederos de Joaquín Franco, ha adquirido este año la empresa de soporte tecnológico Mediatech para diversificar su negocio tradicional de fabricación de tragaperras.

“Las máquinas se están viendo sometidas a un replanteamiento del negocio. Parece que tienen menos cabida en los nuevos conceptos de hostelería”, asegura José Antonio Gómez Yañez, director técnico del anuario.

En España hay unas 160.000 tragaperras, de las que 25.131 están en bares y restaurantes, apenas 60 menos que un año antes. Si el 11% del consumo del bar en 2008 correspondía a estas máquinas, ahora es del 8,5%.

Casinos
Los casinos, por su parte, elevaron un 7,8% sus márgenes el año pasado y siguen siendo un activo codiciado por las grandes empresas del sector. Cirsa tiene los de Valencia, Marbella y La Toja, mientras que el grupo Orenes, controlado al 50% por la familia Franco y la familia Orenes, dispone de casinos en Castellón, La Rioja, Extremadura y Canarias.

La empresa Novamatic, que es junto a Merkur la multinacional con más presencia en España, ha comprado el casino sevillano de Aljarafe y ha abierto el de Admiral.

Luckia, que vendió este año la cadena de cafeterías Nebraska, está ampliando sus instalaciones tras comprar el casino chileno de Arica.

444 millones
Si se suman todas las opciones de juego, incluidas las Loterías del Estado, el año pasado el sector movió 8.886 millones, de los que 444 millones corresponden a Internet. De esta cifra, el 57% corresponde a apuestas deportivas.

Fuente: Expansión