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Todo sobre el sector del juego online en España

Twitch desafía a Google

Twitch desafía a Google

¿Has oído hablar del Fortnite? El fenómeno de este juego multiplataforma es mundial y ha tenido un impacto económico enorme. Esta ficción interactiva en la que 100 jugadores compiten con armas en un mismo territorio hasta que solamente queda uno cuenta con 45 millones de usuarios y un récord difícilmente superable: 3,4 millones de jugadores simultáneos. En términos económicos, esto se tradujo en que, solamente en febrero de este año, generó 126 millones de dólares.

Una de las plataformas donde se juega a esta versión del Battle Royale, sin duda la más importante, es Twitch. Tal vez no la conozcan aquellos ajenos a los videojuegos en línea, pero se trata de una de las páginas más transitadas del mundo; tanto es así que, en 2014, fue la cuarta web más visitada de Estados Unidos, concentrando alrededor del 2% del tráfico. En España, aun teniendo una presencia e impacto menor, es igualmente la plataforma de gaming online más utilizada. Ni siquiera Google, con sus esfuerzos y maquinaria, ha logrado revertir esta circunstancia con su apuesta firme y multimillonaria de YouTube Gaming.

El éxito de Twitch, que tiene su versión gratuita pero también una versión de pago incorporada a Amazon Prime Video, comenzó a construirse en 2011, cuando los creados de Justin.tv, uno de los primeros gigantes del streaming, lo iniciaron como un subproducto destinado a los eSports, ya fuera con retransmisiones de partidas como de eventos relacionados. Twitch creció rápidamente, se consolidó hasta convertirse en algo parecido a un monopolio, y los gigantes de la tecnología le echaron el ojo.

De hecho, Google estuvo cerca de incorporarla; tan cerca que numerosos medios especializados dieron la compra por hecha. La oferta era de 1.000 millones de dólares y el acuerdo estaba cerrado. Sin embargo, fue Amazon finalmente quien oficializó la adquisición por un importe cercano a los 970 millones de dólares. Algunos analistas apuntaron a que la operación con Google se truncó porque los servicios jurídicos lo desaconsejaron atendiendo a las leyes antimonopolísticas norteamericanas en vigor.

“Amazon ha establecido relaciones con los grandes medios y ese es un atractivo muy poderoso para nosotros”, explicó Emmett Shear, CEO de Twitch, a The Verge tras la venta. “Son relaciones que habríamos tardado años en forjar por nuestra cuenta. Una cosa que nos gustó de Amazon fue su enfoque hacia las adquisiciones. Seguiré como consejero delegado. Tienen una visión a largo plazo sobre cómo crear grandes oportunidades en el futuro”.

Para luchar contra ellos, Google apostó con determinación en 2015 por YouTube Gaming, que es como su versión habitual –la que todos conocemos– pero adaptada al juego online. Igual que su competidor, permite los comentarios simultáneos de los espectadores y comparte la característica de mantenerlos durante horas pegados a los espectáculos que se emiten.

Twitch, en este sentido, no se conformó con ser una plataforma estática y cerrada a los cambios; ahora mismo, muchos usuarios de YouTube ven con frustración las dificultades para monetizar los vídeos de sus canales y ven a Twitch, mucho más generoso a la hora de distribuir los beneficios del patrocinio y mucho más propenso a la captación de canales no tan multitudinarios, como una posibilidad real de negocio.

Para ello, si bien anteriormente ya permitía que los autores recibieran dinero a través de la publicidad y las suscripciones, ha iniciado este año un plan –Twitch Afiliados– para que amplíen su audiencia aquellos que todavía no la tienen y aspiren a unos ingresos superiores. De esta manera, los usuarios deben cumplir con cuatro requisitos fundamentales: tener al menos 500 minutos emitidos en el último mes; emitir al menos siete días en este periodo; contar con una media mínima de tres espectadores por retransmisión; y tener 50 suscriptores o más.