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Joaquim Agut asumirá la presidencia de Cirsa

Joaquim Agut asumirá la presidencia de Cirsa

46 trimestres consecutivos experimentando un crecimiento ininterrumpido de sus explotaciones, datos que culminan en el pasado ejercicio de 2017 con una cifra de explotación de 1.716 millones de euros y un beneficio operativo de 427 millones de euros.

Joaquim Agut Bonsfills (Terrassa 1951) asumirá la presidencia de CIRSA según el comunicado difundido por el Grupo para informar sobre la venta por parte de Manuel Lao de la empresa al fondo Blackstone.

Joaquim Agut fue un fichaje personal de Manuel Lao que lo incorporó a CIRSA en junio de 2006. Ingeniero industrial de profesión procedía como alto ejecutivo de las multinacionales Terra y General Electric. Son por tanto doce años los que Agut ha venido desempeñando el cargo de director general del Grupo con unos resultados que, por lo insólitos, han marcado un hito difícilmente superable en la trayectoria de la compañía, y que sin duda habrán sido determinantes para su nombramiento como presidente de CIRSA.

Al margen de que todo apunta a que su papel ha sido crucial en el proceso de negociación mantenido con Blackstone para posibilitar el cierre de la operación de compra.

El balance que ofrece la labor desplegada por Agut en el puente del mando ejecutivo de CIRSA no ha tenido precedentes en la empresa. A partir de 2007 y por espacio de once años los resultados de CIRSA presentan un balance difícil de superar: 46 trimestres consecutivos experimentando un crecimiento ininterrumpido de sus explotaciones, datos que culminan en el pasado ejercicio de 2017 con una cifra de explotación de 1.716 millones de euros y un beneficio operativo de 427 millones de euros, un 7% más que el año anterior.

A partir de 2007 y de manera progresiva Agut procedió al relevo de varios responsables de las distintas divisiones operativas de la compañía, implementó sus estrategias, supo sortear con programas de austeridad económica los efectos devastadores de la crisis y propiciar el sostenimiento de uno de los resultados que en términos generales y lejos de decrecer fueron incrementándose. De ahí que su trabajo como primer ejecutivo de una compañía que da empleo a 18.000 personas sea un aval de suficiente garantía para acreditar su nombramiento como presidente de CIRSA.