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Todo sobre el sector del juego online en España

Sin diversión no hay juego

Sin diversión no hay juego

Este junio, coincidiendo con el Mundial de Fútbol de Rusia, varios operadores y representantes de la industria del juego online en España hemos lanzado una campaña en medios y redes sociales con el objetivo de concienciar a los ciudadanos sobre la necesidad de frenar conductas que ponen en peligro una actividad de ocio de la que gozan muchas personas sin que ello les suponga un menoscabo.

La campaña Sin diversión, no hay juego se une al conjunto de acciones diversas emprendidas por los poderes públicos, las asociaciones de personas con adicciones y las empresas de juego para promover el juego responsable y conseguir que nuestra actividad se normalice como una práctica de ocio reconocida que afronta sus riesgos.

Con el apoyo de Jdigital, un total de cinco empresas, Betfair, Bet365, Botemanía, bwin, Betfair y William Hill, estamos redoblando esfuerzos en comunicar la realidad del sector y de su operativa, así como promover campañas de concienciación para la protección de grupos vulnerables. Esta suma de fuerzas se materializó en 2017 con el lanzamiento de la iniciativa JuegoESresponsable.org.

Nuestro lema, Sin diversión, no hay juego, incide en la necesidad de trabajar por que esta actividad de ocio no se desvirtúe por parte de quien la realiza. Para nosotros resulta fundamental subrayar que es una prioridad que personas con adicciones en actividades de juego no participen ni tengan acceso a ellas. Este es un posicionamiento unánime en el sector que creemos que no está suficientemente explicado, a juzgar por la opinión de algunos actores públicos.

De ahí la importancia de una mayor divulgación y proactividad en este sentido. Es necesario explicar que la regulación de juego vigente en España establece sistemas estrictos de control de la actividad de las empresas y jugadores, y que ha facilitado la creación de un registro nacional de autoexclusión de personas con adicciones, que se suman a los recursos informativos que organizaciones sin ánimo de lucro y el propio Ministerio de Hacienda pone a disposición de los ciudadanos. Asimismo, los operadores disponen de políticas de juego responsable y protección de sus jugadores, incorporan tecnología para una detección temprana de conductas adictivas y de control de la identidad de sus usuarios, y organizan formación específica para sus empleados.

A todo lo anterior debemos sumar el desconocimiento sobre la materia y el relato alarmante por parte de algunos agentes públicos y privados sobre la participación de menores en el juego digital. La cuestión clave es definir qué entendemos por juego digital, ya que, si profundizamos en algunas declaraciones al respecto, nos encontramos con que se habla indistintamente de social games, videojuegos y juego regulado, algo que no se ajusta a la realidad. Esa aproximación general y de confusión de términos nos genera enormes problemas de percepción, ya que la legislación y los requerimientos para operar que se nos aplica en España son muy garantistas, especialmente, en relación a los menores. Si analizamos en detalle las cifras de algunos estudios sobre este asunto, observamos que, generalmente, se están refiriendo a menores que juegan a social games, una actividad sin exigencias sobre comprobación edad, verificación de DNI o control de medios de pago, como sí ocurre en el juego online regulado.

Creemos que es importante explicarnos, distinguir conceptos y ayudar a reducir riesgos que puedan derivarse de nuestra actividad. Con la campaña Sin diversión no hay juego, la plataforma JuegoESresponsable.org y las acciones que iremos lanzando en los próximos meses confiamos contribuir efectivamente a lograrlo.