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Todo sobre el sector del juego online en España

Casinos en peligro de extinción

Casinos en peligro de extinción

Mientras que en el 2007 los ingresos brutos (GGR) de los cuatro casinos italianos, regulados y de propiedad de los municipios locales, eran de 550 millones de euros, el pasado año la cifra descendió a solo 290 millones de euros. La situación refleja una caída del 47%, que para los administradores es causa del aumento del juego online, que comenzó a funcionar en 2011 y el año pasado generó aproximadamente 500 millones de euros en ingresos.

Sin embargo, ésta puede no ser la única causa que originó la delicada situación que enfrentan las casas de juego, que ya causó la quiebra de una de ellas.

Italia introdujo una prohibición de fumar en los casinos en 2005. El impacto inmediato de esa prohibición es una reducción del GGR de cualquier casino, entre 10% y 20%. Esto no es sorprendente si se tiene en cuenta que cuando se prohibe fumar en los casinos, los fumadores seguirán fumando, pero no pasarán ese tiempo fumando en las salas. Los casinos ganan dinero en función del tiempo que la gente gasta en casinos, juegos de azar; menos tiempo es menos ingresos, sostiene Andrew Tottenham, Managing Director de Tottenham & Co.

Otro golpe a los casinos italianos fue el deseo del gobierno de erradicar la economía sumergida o, al menos, intentar minimizarla. Una ley italiana aprobada en 2008 limitó todos los pagos en efectivo a €12.500. Las empresas debían negarse a hacer cualquier transacción superior a ese importe, bajo pena de una multa del 40%. Obviamente, los casinos son negocios en efectivo y tales limitaciones cobran su precio. En mayo de 2010, el límite se redujo a € 5.000; en agosto de 2011 se redujo nuevamente a € 2.500. Más aún, el gobierno en el poder en Italia en ese momento usó el proceso presupuestario en diciembre de 2011, para reducir el máximo a € 1.000, con una exclusión para los visitantes extranjeros, que podían realizar transacciones hasta € 15.000 en efectivo en negocios turísticos.

En enero de 2011 el Gobierno legalizó los juegos de azar por Internet. Más importante aún, supervisó un aumento masivo en el número de máquinas tipo Comma 7a (VLT) y Coma 6a (baja participación/bajo premio) en Italia. El año pasado hubo alrededor de 460.000 máquinasde estas categorías en todo el país, produciendo más de € 10.000 millones en ingresos. No hay duda de que la expansión de estos dos tipos de máquinas tuvo el mayor impacto en los ingresos de los casinos en Italia opina Tottenham.

La ubicuidad de las máquinas provocó una reacción pública, tanto que el último gobierno ordenó una reducción de un tercio en el número de máquinas Comma 6a y el gobierno actual está analizando el tema. Esta reducción claramente debe tener un impacto positivo en los ingresos de los casinos.

Pero para el Casino Campione, cualquier reducción en las máquinas llegará demasiado tarde. La semana pasada, un tribunal de Como decidió que el plan presentado para salvar el casino no sería efectivo y colocó a la compañía administradora del casino en bancarrota con deudas de más de 132 millones de euros. Políticos locales y sindicatos declaran que el casino debe ser salvado.

Campione es un pequeño municipio italiano (1.6 kilómetros cuadrados) completamente rodeado por el cantón suizo de Ticino. Pertenece a Italia y no a Suiza debido a que el noble de Campione lo dejó en su testamento al Arzobispo de Milán en 777. (Ticino fue transferido de la propiedad del Obispo de Como a Suiza por el Papa Julio II en 1512).

Campione, cuya principal fuente de ingresos fue el casino, se convirtió en uno de los municipios más ricos de Italia. Con el cierre del casino, la municipalidad ahora está enfrentando un agujero negro bastante grande en sus cuentas, sin ingresos procedentes del juego.

Lo cierto es que sin abordar la cantidad que el casino debe pagarle a la municipalidad y los gastos generales del personal, el casino estaba condenado al fracaso. La gerencia anterior pensó que podrían salir de problemas al encontrar nuevas fuentes de ingresos. Hicieron una inversión en un área VIP de temática asiática que se esperaba atrajera a más jugadores chinos al casino. Hasta hace poco, lograron detener la reducción de los ingresos, pero no fue suficiente. El casino cerró el 27 de julio; su GGR mensual fue de € 5 millones, más del 30% en comparación con el año pasado.

Los otros tres casinos tienen sus propios desafíos. El Casino di Venezia viene luchando con pérdidas cada vez mayores. La administración presentó una propuesta para mantener el casino a flote, lo que incluye negar su acuerdo con los sindicatos y reducir el sueldo de su personal. Fue solo un pequeño corte, pero se encontró con la resistencia de algunos de los políticos locales y los sindicatos que demandaron contra la medida.

La semana pasada, un tribunal determinó que el casino no había excedido sus poderes al imponer su plan. Lo que es más importante, el casino tuvo seis meses de crecimiento interanual, y julio tuvo un aumento del 10% respecto al año anterior. Aún así, sin una seria reducción de gastos generales, cuyo personal es la mayor parte, el casino continuará don dificultades hasta la próxima crisis.

El Casino St. Vincent, en el Valle de Aosta, está actualmente en una reestructuración, que el municipio aprobó. La administración estuvo en crisis: se nombró un único director para resolver los problemas del casino, y se presentaron demandas contra la gerencia anterior por una contabilidad fraudulenta en relación con los estados financieros y las solicitudes de préstamos. El juicio llegará a la Corte en septiembre venidero. Durante los primeros siete meses de 2018, los ingresos disminuyeron aproximadamente un 3,5% respecto al mismo período del año anterior.

El Casino de San Remo, el más pequeño por ingresos en Italia, está situado en la costa de Liguria, a unos 60 minutos en auto de Niza, en la Riviera francesa. Solía ​​depender de adinerados jugadores franceses que cruzaban la frontera para disfrutar del relativo anonimato en el casino en comparación con Niza, pero la aplicación de las leyes contra el lavado de dinero los corrió. El casino sufrió reducciones de ingresos, pero logró evitar los escándalos de otros salas respecto al mismo periodo del año anterior.

Todo esto -opina Andrew Tottenham- muestra que los políticos locales italianos quieren dos cosas: un casino próspero que genere ingresos para sus municipalidades, y para evitar cualquier decisión difícil cuando las cosas van mal. Estos días, esos dos objetivos tienden a ser mutuamente excluyentes. Es necesario que haya debate sobre el rol de los casinos en Italia, y los políticos tienen que decidir si son empresas comerciales o sociales. Incluso si son de estos últimos, inevitablemente se necesitarán reducciones de sueldo y/o de personal en algún momento, y los políticos tendrán que hacer de tripas corazón o encontrarse con un casino en bancarrota.