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Todo sobre el sector del juego online en España

OID: «Cuanto más trabajes, más ganas»

OID: «Cuanto más trabajes, más ganas»

Si va andando por la calle, a menudo puede encontrarse a vendedores de cupones de la ONCE y de lotería de Navidad. Pero también puede toparse, aunque con menor frecuencia, con vendedores de boletos. Estos pertenecen a la Organización Impulsora de Discapacitados (OID), un entidad ilegal, según la Audiencia Nacional. Sus empleados son mayoritariamente discapacitados que trabajan entre 10 y 12 diarias para ganar 5 o 10 euros.

A pesar de la irrupción del juego online, el juego presencial de loterías y cupones sigue liderando la cuota del mercado con el 75% de los ingresos. El Estado permite esta actividad a la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (Selae), la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) y otras entidades que cumplen fines de interés general, como la Cruz Roja. No obstante, al margen de la ley, hay una veintena de organizaciones que operan en el sector sin tener una autorización que lo habilite. Es el caso de la OID.

Un informe de la Comisaría General de la Policía Judicial, datado del 23 de julio de 2012, consideraba que esta organización podría haber ingresado alrededor de 57 millones de euros. «En el panorama actual de las asociaciones que explotan loterías ilegales, teniendo en cuenta el volumen de negocio constatado, la más importante es la OID, que extiende su actividad a casi todo el territorio nacional, y cuyos ingresos anuales podrán cifrarse alrededor de los 56.700.000 euros», rezaba en el informe.

Una multa de 25 millones de euros
En febrero de 2015, el Ministerio de Hacienda sancionó a la OID con una multa de 25 millones de euros por la presunta comisión de una infracción «muy grave» de la Ley del Juego, según el Boletín Oficial del Estado. La dirección general de la Ordenación del Juego se basó en la fabricación, distribución y comercialización de boletos para tomar esta decisión.

16 sentencias de la Audiencia Nacional confirman su ilegalidad, mientras que otras cinco sentencias de los Tribunales Superiores de Justicia de la Comunidad Valenciana, Andalucía, Murcia, Cantabria y Canarias imponen sanciones administrativas, además de insistir en la falta de autorización de la organización.

«Nosotros no traficamos con droga, ni cocaína. Simplemente nos dedicamos a la lotería y eso Hacienda lo sabe», defiende el jefe de los Servicios Jurídicos de la OID, Javier Gallego, en una conversación con Público.

El asesor jurídico Juan Carlos Galindo matiza que, a pesar de las sentencias a favor de la ilegalidad de la empresa, conviene definirla como «alegal», ya que sigue operando y ganando dinero.

«Alegal es la brecha que existe entre la legalidad e ilegalidad. La ley de sociedad de capitales y el ordenamiento de la comisión de este juego permite la existencia de este tipo de asociaciones», explica el asesor.

Según informa la propia entidad, la OID está inscrita en el Registro General de Asociaciones del Ministerio del Interior, dada de alta en el Impuesto de Actividades Económicas en el que declara por la actividad de organización y celebración de apuestas deportivas, loterías y otros juegos de azar. Sin embargo, una orden ministerial del 1 de marzo de 2014 dictada por la Subsecretaria de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad denegaba el asiento de inscripción en el Registro de Fundaciones de la organización denominada Fundación SOID.
«Cuanto más trabajes, más ganas»
A pesar de no contar con la autorización necesaria, la asociación vende boletos desde hace 25 años. Actualmente, cuenta con unos 3.000 trabajadores repartidos entre 49 de las 50 provincias españolas.

No tienen un sindicato de trabajadores porque no se les puede dar de alta en la Seguridad Social «al entender que era una actividad sin autorización administrativa», explica Javier Gallego. En ese caso, la entidad contrata a personas con cualquier tipo de discapacidad, pero también a «discapacitados sociales» como familias monoparentales, madres solteras, etc.

Fuente: Publico.es