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Playtech aprovecha el oasis fiscal de Ceuta

Playtech aprovecha el oasis fiscal de Ceuta

Sigue la estela de otras empresas españolas del sector como Luckia, Codere o Recreativos Franco, que también han desembarcado en Ceuta y Melilla para pagar menos impuestos

Hasta ahora, el grupo británico, que factura más de 1.200 millones, desarrollaba su actividad en España a través de dos sociedades en Bulgaria

Fue fundado por el multimillonario israelí Teddy Sagi, inversor inmobiliario en algunos de los barrios más pobres de Madrid condenado por fraude en los 90

El gigante del juego Playtech, fundado por el multimillonario israelí Teddy Sagi, inversor inmobiliario en algunos de los barrios más pobres de Madrid, ha decidido aprovechar las importantes ventajas fiscales que ofrece Ceuta a las compañías de este sector a través de una filial de reciente creación.

Se trata de Playtech Services (Ceuta) Sociedad Limitada, radicada en esa ciudad autónoma y dedicada al «diseño, desarrollo y comercialización de softwares para páginas Web de juegos online, y dispositivos móviles para casinos, salas de póquer, juegos de bingo, apuestas deportivas, juegos de raspa y gana, juegos de móviles, juegos de crupier, y juegos de arcade de probabilidades fijas», según el Registro Mercantil.

Helipuerto de Ceuta / JOF
Helipuerto de Ceuta / JOF

Con sede en el vivero de empresas de la Cámara de Comercio ceutí, la filial inició sus operaciones el pasado 19 de julio y tiene como socio único a una firma ubicada en el paraíso fiscal de Chipre, Playtech Services (Cyprus) LTD. Pertenece a un grupo con sede física y fiscal en Isla de Man (donde no se paga Impuesto de Sociedades) y que, como explica Playtech en su última memoria anual (en la que presume de la importancia de la «planificación fiscal» para el desarrollo de su actividad), realiza «la mayoría de sus desarrollos y operaciones técnicas en Ucrania, Estonia, Letonia, Bulgaria y Gibraltar».

Con una plantilla de 5.800 empleados, Playtech disparó el año pasado sus ingresos un 54%, tras la compra del operador italiano de apuestas Snaitech por unos 850 millones de euros, lo que le permitió facturar 1.240 millones y obtener un beneficio de 256 millones. Entre enero y junio de este año, sus ventas fueron de 736 millones. Unos 10,8 millones correspondieron a España, su séptimo mercado en importancia.

Fundada en 1999 y cotizada en la Bolsa de Londres desde 2006, la empresa se define como «el mayor proveedor mundial de software de juegos en línea». Obtiene la mayoría de sus ingresos de la venta de juegos para casinos —solo en 2017 lanzó 75 en España—, máquinas tragaperras y terminales para las casas de apuestas. También tiene una división financiera que opera la web markets.com, un bróker online de Forex, CFDs, acciones, índices y ETFs.

En España vía Bulgaria

Hasta ahora, Playtech desarrollaba su actividad en España a través de dos filiales radicadas en Bulgaria: Juego Online EAD, que opera a través de las web asociadas al dominio titanbet gracias a las correspondientes licencias otorgadas por la Dirección General del Juego del Ministerio de Hacienda para apuestas deportivas y casinos; y PT Entretenimiento Online EAD, con la que presta servicio a terceros.

Ahora, va a disfrutar de los incentivos fiscales que ofrece Ceuta (junto con Melilla) a las empresas de este sector que deciden implantarse allí, gracias a una reforma legal aprobada en 2018 por el Gobierno de Mariano Rajoy pensada para captar a operadores radicados en territorios como Gibraltar o Malta. Hasta ahora, ese caramelo fiscal prácticamente solo había logrado atraer a compañías nacionales como Codere, Luckia o Recreativos Franco, según contó recientemente El Confidencial.

Gracias a esa medida de Rajoy, a las bonificaciones fiscales propias de las dos ciudades autónomas (60% de la cuota del IRPF, 75% al impuesto sobre el patrimonio, 50% en el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, o el 50% en los impuestos locales comunes) se añadió una específica para los operadores de juego ‘online’, al rebajarse del 20% al 10% del impuesto sobre los ingresos netos (la diferencia entre las cantidades jugadas y los premios entregados).

Emprendedor condenado

La figura de Playtech no puede entenderse sin su fundador y exaccionista de referencia, Teddy Sagi, que el pasado 23 de noviembre anunció su salida de la compañía que había fundado en 1999, tres años después de ser condenado a nueve meses de prisión por soborno y fraude al ser declarado culpable por manipular el precio de bonos emitidos por el Banco de Israel para venderlos y repartirse los beneficios.

El fundador de Playtech ha apostado fuerte en los últimos años por el sector inmobiliario. En 2016 se convirtió en propietario de la mayoría de secciones del mercado de Camden Town de Londres y, en España, se hizo en abril de 2018 con el 100% de Tauro Real Estate,  fondo inmobiliario dirigido por el empresario José María Xercavins y en el que participaban otros nombres de la burguesía catalana que poseía 600 pisos entre Barcelona y Madrid, y que pasó a formar parte del holding del israelí, Globe Invest, cuyas empresas tienen la sede en Chipre o Guernsey. Sagi, como muchos otros multimillonarios, vive en Chipre para aprovechar su favorable régimen fiscal. 

Tras la adquisición de Tauro, Sagi siguió comprando bolsas de pisos en España. Por un lado, se hizo con Ventuari Rentals, una compañía de pisos turísticos fundada en Barcelona en 2012. Por otro, en mayo de 2018 adquirió la madrileña MDS Reit, creada por el «emprendedor» Gabriel Duaso Anso y financiada con los préstamos y el dinero de inversores particulares ligados al sector tecnológico e inmobiliario español. MDS Reit tenía hasta 130 pisos pequeños en los barrios más pobres de Madrid (Vallecas, Villaverde, Usera y Carabanchel) que alquilaba a razón de 500 o 600 euros, consiguiendo altas rentabilidades porque los pisos le habían salido baratos. La operación se cerró por 11,3 millones de euros, según consta en las cuentas del Registro Mercantil.

Cuando el israelí la compró la empresa subió el alquiler a sus inquilinos. También prometió arreglarles lo que tuvieran roto (los pisos son viejos y precarios), pero a día de hoy hay cosas que siguen mal. «Pusieron el termo eléctrico, la lavadora y una vitro», explica Wendy, una de las inquilinas afectadas. «Pero las humedades y la bañera rota siguen igual». Desde Globe Invest España explicaron a eldiario.es que la compra de MDS Reit era una inversión «residual».