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Todo sobre el sector del juego online en España

Nuevas actividades electrónicas para fijar nuevos impuestos

Nuevas actividades electrónicas para fijar nuevos impuestos

Pese a la que corriente actual en materia de fiscalidad va en la línea de rebajar los impuestos de aquellos productos que más se han sentido afectados por la guerra en Ucrania y el incremento de la inflación, como los carburantes o la energía, y sectores como el del transporte, el agrícola o el ganadero; el Ministerio de Hacienda ya tiene en la recámara un buen número de propuestas para cuando la coyuntura lo permita.

Esta bateria de medidas tributarias para aplicar en el medio plazo, están contenidas en el libro blanco de los expertos fiscales y precisamente la denominada economía digital, y más concretamente, el comercio electrónico, entendido en todas sus variables, es la diana de las subidas de impuestos una vez que se normalice la incertidumbre económica mundial.

El objetivo no es otro que nivelar de forma justa y eficiente la tributación de las actividades digitales respecto de las actividades tradicionales. Plataformas de comercio electrónico, de ventas de segunda mano como Wallapop, Milanuncios, Vinted o incluso la participación de grandes empresas de comercio electrónico como Ebay o Amazon serán el foco del Fisco.

Las cifras de negocio así lo avalan, ya que tres de cada diez españoles obtuvieron más de 50 euros al mes por la venta de objetos a través de internet y cerca de la mitad venden por internet, generándose incrementos agregados de renta que ya deberían ser declarados, especialmente si se trata de bienes de valor coleccionista.

La relevancia de este tipo de comercio electrónico interno (sumando el realizado desde España con el exterior y el interior) equivale al 8,5% del consumo final de los hogares. Estas compras en el exterior equivalen al 10% de las importaciones, frente al 2% que representaba en 2013. Por el contrario, las compras desde el exterior tan sólo suponen el 1,3% de las exportaciones.

Pero ambas transacciones tienen una cosa en común: que el bien adquirido tiene que llegar al domicilio del comprador a través de un operador postal, una empresa de transportes o la propia empresa vendedora que cuenta con una flota importante de vehículos de reparto, lo que está influyendo de forma definitiva en la movilidad en vehículo de las ciudades y en un importante aumento de la contaminación.

Por todo ello, el grupo de expertos propone una tasa local por la ocupación del dominio público que se produce como consecuencia de la entrega a domicilio de los productos que se han adquirido electrónicamente.

Precisamente Barcelona ha estudiado la posibilidad de activar una tasa que grave las entregas a domicilio de envíos por los operadores postales, donde estaría incluído Amazon, y lo justifica por motivos fiscales, económicos, de ordenación territorial, urbanísticas y ambientales. El hecho imponible sería el estacionamiento de vehículos de tracción mecánica en las vías públicas para la prestación del servicio de reparto.

Para garantizar la neutralidad no se limitaría exclusivamente al comercio por internet, por lo que se generalizaría a toda la actividad de envíos a domicilio. Estarían exentos de la tasa los riders, autónomos y transportistas de reparto de mercancía.

Pero el grupo de expertos no detiene aquí su lupa para fijar posibles actividades electrónicas en las que centrar su objetivo de mayores tributaciones. Este es el caso del juego de azar y las apuestas on line, de las que dicen que “es particularmente interesante”, por su dimensión, pero también por su especial regulación.

En la UE, el juego on line puede representar el 33,6% del total de este sector en 2025, según las últimas proyecciones. Para tener idea de lo que puede suponer este sector en España, en 2019 los ingresos brutos menos los premios alcanzaron la cifra de 8.900 millones de euros. Aquí el mayor problema es la ubicación geográfica de la sede.

Sólo algo más de la mitad de las empresas están erradicadas en España y el resto en zonas de atractivo fiscal como es el caso de Malta.

Las plataformas online de consumo audiovisual como Netflix, HBO o Amazon Prime Video, también son centro de atención del grupo de expertos.

Su propuesta va encaminada en la línea de clarificar toda la compleja normativa existente en torno a la aplicación de los tipos de IVA de determinados productos digitales y servicios electrónicos gravados a tipos reducido y superreducido, para pasarlos al tipo general del 21%.

El almacenamiento en la nube, la adquisición de licencias de impresión en 3-D o la publicidad digital, son otras actividades para el análisis de su tributación.

También en el ámbito del transporte compartido entre particulares, la actividad que desarrollan empresas como BlaBlacar con sede en Francia y que cuenta con más e 90 millones de usuarios en 22 países, de los cuales 6 millones ya se han registrado en España, abre una vía donde la fiscalidad puede también tener opciones para ganar bases imponibles.